Escrito por + Ángel Rubio Castro - Obispo de Segovia
jueves, 02 de septiembre de 2010
El día 8 de septiembre se celebra
el nacimiento de la Virgen
con la imposición del dulcísimo nombre de la Bienaventurada
Virgen María (12-IX). Todos los textos de la liturgia de las
Horas y de la Eucaristía
son propios a esta mujer sencilla y humilde, pero a la vez la más grande que jamás
vieron los siglos, que acaba de nacer. “Hoy se cumple una clara estrella tan
divina y celestial, que con ser estrella, es tal, que el mismo Sol nacede ella”.
Carta Pastoral del
Arzobispo de Sevilla, Mons. Juan José Asenjo Pelegrina.
Queridos
hermanos y hermanas:
Inicio mi carta
pastoral de comienzo de curso saludando cordial y fraternalmente a los
sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos de la Archidiócesis. A
todos os deseo que hayáis podido descansar unos días para tomar fuerzas para el
nuevo camino que se abre ante nuestros pies y reemprender así con ilusión
renovada nuestras tareas apostólicas y evangelizadoras. Comenzamos un nuevo año
pastoral que el Señor nos ofrece como don para continuar escribiendo con
nosotros una historia de amor y de salvación. Nos ponemos en camino con gozo y
esperanza, con nuestra confianza puesta en el Señor, que es quien, por medio de
su Espíritu, “obra en nosotros el querer y el obrar según su beneplácito” (Flp
2,13).
Escrito por + Demetrio Fernández, obispo de Córdoba
jueves, 02 de septiembre de 2010
El tiempo
de vacaciones no es tiempo de ocio inerte y paralizante. Si fuera así, volver a
empezar sería deprimente. Las vacaciones sirven para descansar, para encontrar
a la familia y a los amigos, para tratar con Dios más abundantemente, para
pensar muchas cosas que el ritmo trepidante de la vida nos impide plantear,
para hacer planes y proyectos, aunque alguno de ellos no llegue a cumplirse,
para renovar energías en todos los sentidos. El descanso no consiste en no hacer
nada. Eso aburre. El descanso consiste en cambiar de ocupación y dejar que se
desarrollen otros aspectos que complementan nuestra vida. No olvidemos que
muchas personas no han podido tener vacaciones, por distintos motivos. Y demos
gracias a Dios por los que hayan podido tenerlas.
Carta semanal del arzobispo de Tarragona, monseñor Jaume Pujol Balcells, para el domingo 5 de septiembre 2010
Hace unos años, concretamente en mayo de 1998, Juan Pablo II nos escribió una carta a todos los cristianos sobre la santificación del domingo que llamó precisamente Dies Domini, Día del Señor. El tercer mandamiento de la Ley de Dios precisamente nos manda santificar las fiestas y —entre ellas— los domingos, día en que conmemoramos la resurrección de Jesús.
Escrito por Mons. Francisco Gil Hellín, Arzobispo de Burgos
viernes, 27 de agosto de 2010
Alguien ha dicho que la tierra es redonda porque es incapaz de
llenar el corazón del hombre. No le falta razón, pues el corazón humano sólo se
sacia con las cosas que le trascienden. Es verdad que el hombre está tentado
continuamente de pararse en las cosas pequeñas, en aquellas que agradan y
llenan durante un momento. Cosas fáciles de obtener, incluso a bajo precio, en
el mercado del placer.
Escrito por + Juan del Río Martín - Arzobispo Castrense de España
viernes, 27 de agosto de 2010
Lam 3,17-26; Sal 26; Mat 5,1-12a.
1º. “Me han
arrancado la paz, y ni me acuerdo de la dicha! Así, se expresaba el profeta
Jeremías cuando los hechos dolorosos de su alrededor le desbordan y le herían
en lo más profundo de su ser. De la misma manera, nos sucede a todos nosotros
en estos instantes. Exclamamos desde nuestro interior: ¡Dios mío! ¡Qué difícil
es encontrarle sentido a estos acontecimientos! El vil atentado terrorista en
Qala-i-Now (Afganistán) acabó con las vidas de estos jóvenes Guardia Civiles,
el capitán José María Galera Córdoba y del alférez Leoncio Bravo Picayo, este
es un acto que ofende a Dios, repugna a la razón, degrada la dignidad humana y
enfrenta a los pueblos.
Fue un 26 de agosto de 1910… ¡Hoy
se cumplen cien años! La que conocemos como “Madre Teresa de Calcuta”, nacía en
Skopje y era bautizada con el nombre de Gonxha Agnes.
La identidad de Madre Teresa queda
inequívocamente expresada en aquellas palabras suyas: “De sangre soy
albanesa. De ciudadanía, india. En lo referente a la fe, soy una monja católica.
Por mi vocación, pertenezco al mundo. En lo que se refiere a mi corazón,
pertenezco totalmente al Corazón de Jesús”.
Carta semanal para el domingo 29 de agosto de 2010 del arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol Balcells
El segundo mandamiento de la ley de Dios nos manda no tomar el nombre de Dios en vano. Ese nombre santo de Dios se respeta invocándolo, bendiciéndolo, alabándolo y glorificándolo. Eso me ha evocado un recuerdo que tengo muy grabado en la memoria: un día de excursión por las montañas del Montnegre, cuando ya volvíamos hacia Sant Celoni, vimos una gran masía que —en tiempos antiguos— habría tenido bastante actividad. En una de sus paredes y en un lugar muy visible, unos grandes azulejos animaban a quien las leyera a hablar bien, no blasfemar y alabar a Dios con buenas palabras. Por contraste, en nuestras tierras vemos como está muy difundida la práctica de la blasfemia, tanto referida al nombre de Dios como a la sagrada Hostia, si bien es cierto que mucha gente lo hace sin pensar y sin una especial mala intención.