A la hora de la brisa, a la luz de la liturgia de la Palabra Gén 3, 1-8; Sal 31; Mc 7, 31-37
Uno de los textos más trascendentales de la Biblia es el que describe la escena en la que Adán y Eva sucumben a la tentación de comer del árbol del que tenían prohibido hacerlo. El núcleo del pecado fue el deseo de independizarse de Dios, la trans Este deseo sigue vivo en la naturaleza humana, y emerge cuando el hombre se deja llevar de la vanidad, del protagonismo emancipado, del orgullo independiente, sin recordar que si algo puede, es por los dones recibidos.
XVI Domingo del Tiempo Ordinario, “C” (18 de julio de 2010)
(Liturgia de la Palabra: Gén 18, 1-10; Sal 14; Col 1, 24-28; Lc 10, 38-42)
El domingo pasado, la Palabra nos invitaba a ser buenos samaritanos. Hoy, las lecturas nos presentan dos ejemplos emblemáticos de hospitalidad, que tienen lugar uno, en Mambré y otro, en Betania.
Después que nuestras calles han contemplado el esplendor de las cabalgatas, estamos seguros que los Reyes venidos de Oriente han hallado tu casa, la de tus hijos y nietos, hasta han llegado a los hogares más recónditos.
También al final de este año nos hemos reunido en la basílica vaticana para celebrar las primeras Vísperas de la solemnidad de María santísima, Madre de Dios.
El 6 de enero celebramos la fiesta de la Epifanía. Un nombre griego que significa manifestación del Señor. Es la fiesta en que unos Magos de Oriente vinieron de lejos, guiados por la estrella, para adorar a Jesús, el Niño de Belén, cuya salvación es para todos.
Alle ore 10 di questa mattina, nella Basilica Vaticana, il Santo Padre Benedetto XVI
presiede la Celebrazione della Solennità di Maria Santissima Madre di Dio nell’ottava
di Natale e in occasione della 41ª Giornata Mondiale della Pace sul tema:
"Famiglia umana, comunità di pace".
Anche quest’anno, al suo chiudersi ormai, siamo raccolti nella Basilica
Vaticana per celebrare i Primi Vespri della solennità di Maria Santissima Madre
di Dio. La liturgia fa coincidere questa significativa festa mariana con la
fine e l’inizio dell’anno solare.
Casi cerrando ya nuestras
fiestas navideñas, nos hemos puesto en la fila como un niño más para ver pasar
esa especial cabalgata. Es tal vez la ficción menos mentirosa de la que somos
capaces los adultos, cuando dejamos que salga la inocencia conmovida que todavía
llevamos dentro.
Dos días antes del acontecimiento, Antonio al salir
del colegio en el que trabajaba acudió, con una lista a comprar los regalos: un
gran camión teledirigido y una muñeca capaz de reír o llorar según donde le
apretabas. Lo más costoso, no sólo de encontrar, era la dichosa moto con
batería. Por fin, exhaustas las fuerzas y la cartera había cumplido su misión.