Hoy
quiero escribiros a vosotros, los niños y niñas que vais a recibir a Jesús por
primera vez en los próximos días. Jesús es vuestro mejor amigo y le gusta estar
con vosotros. Así lo dijo a sus apóstoles: dejad que los niños se acerquen a
mí. Y aún dijo
más: si no os hacéis como niños no entraréis en el reino de los cielos. Jesús nos dijo a los mayores que
hemos de parecernos a vosotros en todo lo bueno que tenéis, que es mucho.
«Danos de tu Pan, Señor; danos de tu
Pan, que es como el Amor tu Pan, que es como el Amor: ¡cuánto más se da, Señor,
más abundará!»
Gracias,
Señor, por el don que me haces en este día, dándome tu Eucaristía en estrecha
comunión Contigo y con los que son hermanos de Ti y de mí. Gracias, Jesús,
porque fui tu mimada y elegida para dar mi propia vida a los amados de Ti.
Queridos amigos, en el tiempo pascual la
Iglesia, a menudo, administra la Primera Comunión a los niños. Exhorto, por
tanto, a los párrocos, a los padres de familia y a los catequistas que preparen
bien esta fiesta de la fe, con gran fervor pero también con sobriedad.
La hermana Araceli Guimerá Gascón agradece
desde Iquitos, Perú, a los niños de la diócesis de Teruel que recibieron la
Primera Comunión en el 2011 su aportación al proyecto para manutención de niños
y formación de catequistas en su misión.