De un tiempo a esta parte, algún lector de
la prensa podría sacar la impresión de que en los sacerdotes están concentrados
los sujetos más viciosos de la humanidad: rara es la semana en la que no se
airea algún escándalo protagonizado por un clérigo.
Sorpresa en Roma y también en España. Los días 6 y 7 de noviembre próximo Benedicto XVI visitará Compostela y Barcelona, un viaje relámpago entre el Finisterre y la Marca, entre la cuna de la Europa cristiana y el epicentro de una modernidad que busca su propio rostro. Parece que ha sido una decisión personalísima del Papa, un inserto inesperado en la agenda de un 2010 ya bastante cargado. No ha sido la persuasión de los políticos ni el mero deseo de responder a la cordial invitación de los obispos. El Papa ha visto una oportunidad para desarrollar el hilo de oro de su pontificado, y la ha tomado al vuelo.
Una vida es un mundo inspirado por el amor. La cuestión es saber guiar esa vida inteligentemente. Porque una vida es una vida que cobra sentido por si misma. Por justicia y discernimiento, el derecho de todos los derechos es el de la vida. Pero hay que saber mirarla con las gafas correctas. Vivir, desde luego, es una aventura apasionante. Es mi vida y tengo que amarla y tienen que dejarme que la ame.
En la fiesta de San José se celebra en muchos lugares el Día del Seminario. En este año dedicado a la figura y la misión de los sacerdotes, hay que prestar una cuidadosa atención a la vocación sacerdotal.
Hoy es difícil escuchar la vocación al sacerdocio. Es casi imposible si no se vive una fe sincera en el Dios que llama y dirige nuestra vida. En el Dios que quiere necesitar las manos de hombres creyentes para hacer presente y visible su amor y su bendición.
Todo
se ultimó en cuestión de horas. Y la sorpresa fue una de las primeras
reacciones tras el anuncio el miércoles 4 de marzo de que Benedicto XVI
vendráa Santiago de Compostela y a
Barcelona, los días 6 y 7 de noviembre. ECCLESIA Digital
pudo adelantar la noticia once horas antes que el resto de los medios
informativos. Y junto a la sorpresa inicial, la alegría y la satisfacción
se concitaron pronto en el ánimo de nuestra Iglesia. Y tras ello y mientras se
disponen los preparativos tan necesarios en todos los órdenes para que la
visita papal sea un éxito, cabe ahora ahondar en las claves de un viaje papal
tan oportuno y tan esperanzador como este.
Escrito por Alfonso V. Carrascosa, científico del CSIC
lunes, 08 de marzo de 2010
Poco
después de la aprobación de la ley más ignominiosa de las hasta ahora
refrendadas por el Parlamento y firmadas por el actual Jefe de Estado, la nueva
Ley del Aborto, verdaderamente anticientífica, se celebra el Día de la Mujer Trabajadora. Elvira
Moragas fué una mujer trabajadora, además de católica y científica, que defendió
la vida de los demás con su propia vida, muriendo mártir durante la Persecución Religiosa.
Creo que sus creencias y su formación científica suponen una reflexión
interesante.
«Estuve ayer en laCatedral de Santiagoy he vuelto a ver algo que duele muy adentro:su mal estado de conservación. Entristece ver las humedades, la suciedad, el musgo que la invade, desperfectos en las vidrieras, el severo desgaste de sus piedras... Tantos detalles por arreglar y tantos Xacobeos por celebrar.
El grupo socialista en el Senado logró los
acuerdos suficientes para que la ley del aborto aprobada por el Congreso el
pasado 17 de diciembre fuera también aprobada sin enmienda alguna en la Cámara
Alta. De este modo, la reforma y ampliación sobre el aborto auspiciada por el
Gobierno de Rodríguez Zapatero pasa ya al Boletín Oficial del Estado y en
cuatro meses se convertirá en ley.
Gregorio Marañón y Posadillo ( Madrid 1887-1960) fue un médico español que dedicó parte de su actividad a la investigación científica en su especialidad, la endocrinología. Además fue historiador, escritor, pensador…humanista en definitiva. Es considerado uno de los intelectuales españoles más relevantes del siglo XX, y combatió la dictadura de Primo de Rivera –por lo que sufrió prisión-, el socialismo extremista de la II República –sistema político que apoyó en sus inicios- denunciando abiertamente la persecución religiosa y la quema de conventos, y los excesos de derechas e izquierdas en la Guerra Civil, lo que puso en riesgo su vida en varias ocasiones.Ha sido extensamente biografiado, pero el aspecto de sus creencias es poco conocido, y los historiadores laicistas lo evitan sistemáticamente al referirse a él. En esta Cuaresma de 2009.
Han pasado 25 años desde que Juan Pablo II publicó la exhortación apostólica “Reconciliación y Penitencia” (2.12.1984).Ya al comienzo de aquel documento se decía que “hablar de reconciliación y penitencia es una invitación a volver a encontrar las mismas palabras con las que Jesús inauguró su predicación: «Convertíos y creed en el Evangelio», esto es, acoged la Buena Nueva del amor, de la adopción como hijos de Dios y, en consecuencia, de la fraternidad”.
A estas alturas ya nadie pone en duda la
realidad de la crisis económica, de
empleo y de valores que vive nuestro país. Mientras la mayoría de políticos,
organizaciones sindicales y empresariales parecen estar anclados en una nube,
los millares de parados y familias humildes se las traen para poder llegar a
fin de mes. Sin duda la economía sumergida es una válvula de escape importante
para los que no pueden acceder a una relación laboral contractual o para los
miles de desempleados que poco pueden hacer con los algo más de 400 euros
mensuales.