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"Benedicto XVI es un Papa que escucha y que habla" P.- ¿Cuál es el mensaje que Benedicto XVI ha dejado en Tierra Santa?
R. El mensaje que el Papa ha dado ha sido un mensaje muy coherente y en correspondencia con lo que él había anunciado, un mensaje de paz. Con matices diversos, paz entre los estados, paz entre las diversas religiones, paz entre los diversos ritos de la Iglesia católica y las diversas confesiones cristianas. Por tanto un tema muy variado, unitario pero aplicado a tantas situaciones, a tantas relaciones con componentes muy variados, y aquí en Tierra Santa se nota de verdad una sociedad formada por las tradiciones, por la lengua, por la religión y por esto se entiende que crear la unidad, buscar la paz, no es una cosa simple. Por lo tanto, el mensaje que Benedicto XVI ha traído a Jerusalén es símbolo crucial - digamos - el deseo de paz, pero también de la dificultad de conseguirla, ha sido sin duda muy importante.
P. Se ha tratado de un peregrinaje siguiendo las huellas de Jesús en Tierra Santa, pero también, un peregrinaje por los santuarios de las otras dos religiones monoteístas.
R. A mí me ha impresionado la visión de este viaje. No ha sido sólo el viaje del “mensaje” del Papa, del Papa que habla a los demás, sino que ha sido también el viaje de un Papa que escucha. Benedicto XVI es una persona que siempre escucha mucho, con mucha atención, a lo largo de toda su vida, y también en todo su pontificado. Las personas que encuentra, de diverso tipo: eclesiásticos, políticos, etc., son personas a las cuales él escucha. Personas de las cuales él recibe mucho, que - digamos - lleva muy profundamente dentro de sí para la reflexión y la oración. En este viaje, él ha escuchado tantísimo: ha escuchado a todos estos diferentes componentes a los cuales antes me refería, hombres políticos de tres estados diferentes, Jordania, Israel y el Territorio Palestino, con sus tensiones. Hombres religiosos de tres religiones diferentes, judíos, los rabinos, los muftí, los líderes musulmanes en Jordania, en Israel, en los Territorios, los cristianos de diversos ritos con sus diversos problemas; una escucha continua, riquísima, con gran paciencia y atención, y esto creo le ha dado una gran experiencia, muy profunda, de qué cosa es la realidad humana y espiritual en Tierra Santa, y por tanto, cual es la profundidad a la cual se debe poner a la cuestión de la búsqueda de la paz. Como una búsqueda de dimensiones de escucha, de compromiso y de diálogo espiritual, cultural, social, político, etc. Por tanto un viaje “del mensaje” y viaje “de la escucha”. Estas son las dos dimensiones fundamentales que han acompañado al Papa en su peregrinaje.
P. A la prensa árabe le ha sorprendido sobre todo el valor del Papa al entrevistarse con el pueblo palestino.
R. El Papa ha venido aquí como vienen todos los cristianos, todos los creyentes, para reencontrarse con los lugares fundamentales de nuestra fe. Ha partido del monte Nebo mirando hacia la Tierra Prometida, ha pasado al Bautismo de Jesús, luego ha pasado a Belén, a Nazaret, ha pasado al fin al Santo Sepulcro, al Cenáculo. Por tanto la vida de Jesús, vuelta a recorrer… Pero todo esto ha permanecido de alguna manera bajo un nivel muy discreto, casi bajo tono y quizás menos evidente, porque no era el aspecto que llamaba la atención del gran público, de la prensa internacional. El Papa ha sido también un peregrino en los lugares santos de las otras grandes religiones con las cuales dialogaba, ha estado en el “Yad Vashem”, ha estado en el muro occidental, ha estado en las mezquitas, en Jordania, ha estado en la Mezquita de la Cúpula de la Roca… Por lo tanto, ha ido a aquellos lugares por los cuales él pide libertad de acceso. El Papa y la Iglesia, piden también el estatuto especial para Jerusalén, y la posibilidad del acceso libre a los lugares santos de las tres religiones… El Papa ha sido un peregrino a los lugares santos de las tres religiones. Diría que ha dado un gran ejemplo de lo que quiere decir también la actitud hacia el diálogo interreligioso, manifestando el respeto y el interés por aquello que es lo más sagrado para las otras dos religiones que nos son más cercanas desde el punto de vista digamos, de la relación con Dios porque son monoteístas y tienen aspectos de una raíz común profundísima.
P. ¿Qué mensaje deja Benedicto XVI a la Iglesia local de Tierra Santa?
R. Creo que por ciertas cosas, en lo que se refiere por ejemplo a la relación con el judaísmo, Juan Pablo II -quizá también porque abría caminos nuevos- había impresionado y tocado en profundidad, mientras Benedicto XVI ha tenido, digamos, un poco de dificultad en hacer entender su amor profundo por el judaísmo que se funda también en una gran reflexión espiritual y teológica personal, que es un poco más difícil de percibir, que los gestos o la expresividad humana y sentimental que Juan Pablo II sabía dar. Pensemos un poco a la cierta “frialdad” con la que ha sido escuchado el discurso del “Yad Vashem”, un discurso profundo y fino, respetuoso del tema central que Yad Vashem significa, o sea aquel de la memoria, del recuerdo, del nombre que identifica a las personas y sin embargo se ha visto una cierta frialdad por parte de algunos, no todos por fortuna, por lo tanto ha habido –digamos- alguna dificultad para observar ese aspecto, pero todas las personas atentas y profundas en el mundo judío han entendido que el camino por el que la Iglesia va y sobre el que Benedicto XVI va, es un camino decidido, sin incertidumbres y sin marchas atrás. Camino sobre el cual se crece, profundizando también las temáticas del diálogo y de la reflexión teológica sobre las raíces comunes, por tanto creo que también bajo ese aspecto, el viaje haya marcado también etapas hacia adelante. Por lo demás se mide el itinerario cumplido, todos hemos recordado que Juan Pablo II había constituido la comisión para las relaciones interreligiosas entre la Iglesia católica y judaísmo. Hoy, 9 años después, podemos ya medir cuantos resultados han sido obtenidos de ese trabajo, por tanto el camino va hacia adelante, aún cuando no existen las emociones del primer paso.
(Radio Vaticana)
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