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UN SIGNO ELOCUENTE DE UNIDAD CATÓLICA Y DE SERVICIO DEL AMOR CRISTIANO El Papa recuerda a los cardenales que la verdadera grandeza cristiana no consiste en dominar, sino en servir, dar humildemente la propia vida y testimoniar al Dios del amor 
Benedicto XVI, en la basílica vaticana, en la homilía previa a la imposición del birrete cardenalicio y entrega del correspondiente título, en el contexto de la Liturgia de la Palabra recién proclamada, ha esbozado la identidad y la misión de los cardenales. Dos han sido las ideas centrales de su homilía: la cardenales son los más estrechos colaboradores del Obispo de Roma en el pastoreo de la Iglesia universal y su estilo de vida debe caracterizarse -expresado en el color púrpura- por el amor y la donación incondicionales a Dios, a la Iglesia y al pueblo cristiano.
1.- "Los cardenales son, según una antigua institución, los más próximos consejeros y colaboradores del Sucesor de Pedro en la guía de la Iglesia".
2.- "La celebración del Consistorio es siempre una providencial ocasión para ofrecer "urbi et orbi", a la ciudad de Roma y al mundo entero, el testimonio de aquella singular unidad que vincula a los cardenales en torno al Papa, Obispo de Roma".
3.- "En el colegio cardenalicio revive el antiguo "presbyterium" con el Obispo de Roma, cuyos componentes, mientras desarrollan funciones pastorales y litúrgicas en las distintas Iglesias, le prestan también su preciosa colaboración en lo referente a la universalidad de su ministerio apostólico".
4.- "La diversidad de los miembros del colegio cardenalicio, tanto por su procedencia geográfica como cultural, pone de relieve este crecimiento providencial (de la Iglesia) y evidencia al mismo tiempo las cambiantes exigencias pastorales a las que el Papa debe dar respuesta".
5.- "El verdadero discípulo de Cristo debe aspirar a una sola cosa: a compartir su pasión sin reivindicar ninguna recompensa. El cristiano está llamado a asumir la condición de siervo siguiendo las huellas de Cristo, ofreciendo su propia vida en favor de los demás, de modo gratuito y desinteresado".
6.- "No la búsqueda del poder y del éxito, sino la humilde donación de sí mismo para el bien de la Iglesia es lo que debe caracterizar toda palabra y todo gesto nuestros".
7.- "La verdadera grandeza cristiana no consiste en dominar, sino en servir y dar la propia vida en rescate por muchos. Este es el ideal que debe orientar vuestro servicio".
8.- "Hermanos, entrando a formar parte del colegio cardenalicio, el Señor os pide y os confía el servicio del amor, amor por Dios, amor por su Iglesia, amor por los hermanos, con una dedicación máxima e incondicional hasta la efusión de la propia sangre, como recita la fórmula de la imposición de la birreta y como muestra el color de los hábitos que os habéis puesto".
9.- "Sed apóstoles de Dios que es Amor y testigos de la esperanza cristiana: esto es lo que espera de vosotros el pueblo cristiano".
10.- "Cristo os pide que confeséis delante de los hombres su verdad, que abracéis y compartáis su causa y que cumpláis todo esto con dulzura y respeto, con una recta conciencia, es decir, con aquella humildad interior que es el fruto de la cooperación con la gracia de Dios".
A LA IGLESIA EN IRAQ CON MOTIVO DE LA CREACIÓN CARDENALICIA DEL PATRIARCA DE BABILONIA DE LOS CALDEOS ENMAMUEL III DELLY
"Estos nuestros queridos hermanos y hermanas en la fe -de Iraq- experimentan las consecuencias dramáticas de un persistente conflicto y viven el presente en una más que frágil y delicada situación política. Llamando a formar parte del colegio de los cardenales al patriarca de la Iglesia Caldea, pretende expresar de modo concreto mi cercanía espiritual y mi afecto por aquellas poblaciones. Queremos conjuntamente, venerados hermanos, reafirmar la solidaridad de la Iglesia entera hacia los cristianos de aquella amada tierra e invitar a invocar de Dios misericordioso para todos estos pueblos la llegada de la deseada reconciliación y paz".
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