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50 jóvenes de todo el mundo representaron
a los jóvenes de la JMJ
de Madrid en el XXV aniversario de la primera JMJ, “inventada” por Juan Pablo
II
Benedicto XVI anima a los jóvenes a
vivir cerca de Dios con el espíritu de los deportistas, que se privan de todo
lo que les aleja de los objetivos que quieren conseguir 
Madrid, 23 de marzo de 2010.- Madrid,
26 de marzo de 2010.- Erika y Sergio se conocieron
ayer. Cada uno de ellos procede de una parte del mundo.
Honduras y México son sus hogares,
pero ayer se encontraron y se conocieron en Roma.
Roma fue ayer el escenario de un
aniversario muy especial. La
Jornada Mundial de la Juventud cumplía 25 años y se celebró por todo lo
alto. La cita fue en la plaza de san Pedro, con el Papa como maestro de
ceremonias. Se escucharon testimonios de asistentes a distintas Jornadas, se
recorrió la historia de las diferentes JMJ, se preguntó al Papa y, sobre todo,
se trató de una celebración.
Desde primeras horas de la tarde la
plaza de san Pedro se empezó a llenar de jóvenes, sobre todo italianos, en
busca de un buen sitio. Detrás de la estatua de san Pedro situada a la
izquierda de la plaza empieza a hacer cola un grupo de 50 jóvenes de varias nacionalidades.
Son los representantes de la JMJ
de Madrid. Han quedado hace una hora y todavía se están presentando mientras
van entrando al sitio que les han reservado, muy cerca del Papa.
Sergio es un seminarista mexicano.
Después de 5 años en la ciudad es un romano más.
Está en la plaza casi por casualidad.
Tras enterarse por Facebook de que un grupo iba a represntar a la JMJ de Madrid se puso en
contacto con ellos. A pesar de que el grupo de 50 jóvenes ya estaba cerrado se
ofreció para llevarles una bandera española. Cuando se reunió con el grupo para
entregar su bandera se encontró con una sorpresa. Una de las personas que tenía
previsto acudir no pudo hacerlo y su sitio quedaría cubierto por Sergio. Más
adelante Sergio comentaba "la enorme responsabilidad" que le ha
supuesto "representar a la
JMJ de Madrid".
Todos los jóvenes que estaban en el
grupo provenían de distintos puntos de Roma y de otros países, entre los que
también se encontraba España.
Durante el acto se mostraron en una
pantalla gigante imágenes de todas las JMJ, desde la primera de Roma en 1985
hasta la última, celebrada en 2008 en Sidney, Australia.
Los momentos más emotivos se vivieron
mientras se visualizaban las imágenes en las que aparecía Juan Pablo II.
"Muchos de los jóvenes estaban llorando en esos momentos", relata
Erika.
Delante del grupo de la JMJ de Madrid se encontraba el
Papa. Tras su llegada a la plaza dos jóvenes le dieron la bienvenida y
terminaron su intervención con un "¡Nos vemos en Madrid!", a lo que
el Papa asintió sonriendo. Tras esta breve intervención Benedicto XVI respondió
a las preguntas de tres jóvenes, a quienes emplazó a "vivir la vida en su riqueza
y en su totalidad".
“En cada deporte, en cada profesión,
cada expresión artística, el arte de ser un hombre exige privaciones,
verdaderas privaciones que nos ayudan a no caer en el abismo de la droga, el
alcohol, la esclavitud sexual y el dinero, la pereza”, aseveró el Papa animando
a los jóvenes a superar las dificultades con que se encuentran para vivir una
vida cerca de Dios.
El Santo Padre subrayó que el amor es
“esencial” y que hay “reglas también esenciales": “la familia como
cimiento de la sociedad, la vida que debe ser respetada como un don de Dios,
una sexualidad ordenada en la relación entre el hombre y la mujer, el orden
social y, finalmente, la verdad”, concluyó.
Tras el acto Sergio estaba extenuado.
Habían sido unas cuantas horas de espera y de celebración. Pero estaba feliz:
"He podido sentir la fuerza de los jóvenes y su voluntad de cambiar el
mundo con la paz y el amor".
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