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Siempre que me encuentro con tu mirada: limpia, confiada, esperando mi respuesta; casi sin reflexionar, me doy cuenta de que mis palabras van a ser importantes y decisivas para ti. Tus ojos me enfrentan a mi responsabilidad como madre, como cristiana… Me gustaría darte siempre respuestas que te hicieran feliz, poder ahorrarte sufrimientos, contarte que en el mundo las personas viven en paz, comparten el pan y sus derechos son respetados; no querría admitir que más cerca de lo que tu piensas hay odio, hambre e injusticias. 
Muchas de estas preguntas que me haces porque soy tu madre y tu confianza está puesta en mí, han surgido desde que te estás preparando para recibir la Primera Comunión. En la Eucaristía, Jesús se hace pan y vino, se hace compañero en nuestra vida, en nuestras miserias y alegrías. Nunca te sentirás solo, porque Él se ha quedado contigo y te da alimento y fuerza. Cuando recibas la comunión, no olvides que lo haces en comunidad, que en ella Jesús te une con Él y con los que están recibiendo su cuerpo y su sangre contigo. Tú también te haces pan y vino, alimento para los demás, compartes con ellos lo que tienes, te harás familia con la familia de Jesús. Por eso, al mirar tus ojos que esperan, cojo tus manos pequeñas en las mías. En tus manos están las respuestas a tus preguntas; este mundo no es perfecto, pero hoy has sido llamado para construirlo, para cambiarlo, para hacerlo justo y bueno: Usa tus manos, comparte lo mucho o poco que tienes. Usa tu risa para alegrar a los que están tristes. Usa tus pies para acompañar a los que están solos. Usa tu boca para acercar a Jesús a los que viven sin esperanza. Ahora que vas a comulgar, siempre que me encuentre con tu mirada te responderé con la respuesta de Jesús. “Ve y anuncia el Evangelio” Proyectos para ayudar a otros niños
Desde la Delegación Episcopal de Catequesis junto con la Delegación Episcopal de Misiones de esta nuestra Iglesia de Zaragoza os proponemos, este año, 3 proyectos distintos para poder ayudar de forma solidaria a otros niños que no podrán vivir la fiesta de la Primera Comunión como nosotros. Os los presentamos:
• Adquisición de una motocicleta y 40 bicicletas. En la parroquia de Bukalagi, Mpigi (Uganda) necesitan un medio de transporte, a causa de las malas condiciones de las carreteras, para llegar a toda la población: ofrecer los sacramentos, celebrar la Eucaristía y visitar las escuelas y a los enfermos. También necesitan 40 bicicletas para que los catequistas puedan realizar su tarea pastoral. Cantidad solicitada: 6.200 €.
• Adquisición de 1.000 Biblias. En la diócesis de Mbulu (Tanzania) necesitan Biblias para profundizar en la fe y poder defenderla frente a las sectas y el fundamentalismo existente. El principal objetivo es mejorar su espiritualidad y vida cristiana. Cantidad solicitada: 3.000 €.
• Adquisición de Biblias, catecismos y libros litúrgicos. En la diócesis de Cape Town (Sudáfrica), el Centro Scalabrini acoge a los refugiados víctimas de las guerras en África. Se presta especial atención a los niños huérfanos y abandonados. Sus objetivos son la ayuda material y espiritual, servicios sociales y legales, escuelas y centros de estudio. Cantidad solicitada: 9.100 €.
Entre todos es posible. Sabemos que existen otras posibilidades para ayudar y expresar nuestra solidaridad a través de diversas instituciones. Hemos propuesto éstas por su vinculación con la catequesis y la educación en la fe. Lo realmente importante es tomar conciencia y ayudar. Hacer efectivo lo que supone celebrar la Eucaristía y expresarlo también en gestos concretos de fraternidad. A más crisis, más solidaridad |
Tomado de la publicación Iglesia en Zaragoza, de la diócesis de Zaragoza, número 1.5230, 9 de mayo 2010
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