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Sigüenza se apresta celebrar la
Novena y la Fiesta 2010 de su patrona
la Virgen de la Mayor, rezando por
los sacerdotes y las vocaciones 
La frase del
Evangelio de San Juan “Madre, he aquí a tu hijo; hijo, he ahí a tu Madre” es el
hilo conductor de la novena y de la fiesta de este año en honor de la Virgen de
la Mayor, patrona de Sigüenza. Los solemnes cultos, en el altar de la Virgen
del trascoro de la catedral seguntina, comienzan el viernes 13 de agosto y
concluirán en la mañana del lunes día 23 con la misa por los hermanos difuntos
de la Cofradía.
La
celebración desde junio de 2009 a junio de 2010 del Año Sacerdotal, la actual y
persistente sequía vocacional en Sigüenza y en la diócesis y los escandalosos
casos de pederastia perpetrados por algunos eclesiásticos están en la base de
la elección del temario para la novena y la fiesta.
El lema de
las mismas –la citada frase del Evangelio de San Juan- forma parte del diálogo
de Jesucristo en la cruz con su Madre María y con el apóstol Juan. Es una de
las Siete Palabras de Jesús, de sus siete últimas palabras antes de morir, de
ofrendar su muerte redentora. Y “desde aquella hora –apostilla el evangelista-
el discípulo acogió en su hogar a María”. María de este modo se convertía
también en la Madre de los discípulos de Jesús y de una manera muy particular
en la madre de los apóstoles, de los sacerdotes.
Dos convocatorias
Como es
tradicional, la Novena de la Virgen de la Mayor de Sigüenza ofrece a los fieles
dos convocatorias: la matinal y la vespertina. Por las mañanas, a las ocho
horas, se reza el rosario por las calles –el Rosario de la Aurora-, cada día
con un destino distinto y por una intención especial. A las ocho y media el abad de la Cofradía oficia la misa rezada
en el altar de la Virgen. Por la tarde, a partir de las siete y media, todos
los actos se desarrollan en el trascoro de la catedral: rosario, misa y novena.
El organista de la catedral, Juan
Antonio Marco, acompaña con la música a los cánticos de los fieles y cada
día preside la Eucaristía un sacerdote, como seguidamente se verá.
El Novenario
comienza el viernes 13 de agosto. La intención general de ese día será por los
sacerdotes y las vocaciones. El Rosario de la Aurora irá hasta el seminario, en
cuya capilla habrá una pequeña oración, para después regresar a la catedral.
Por la tarde, presidirá Jesús de las
Heras, abad de la Cofradía de la Virgen de la Mayor, quien, en la
predicación, hará una presentación del decreto del Concilio Vaticano II sobre
la vida y ministerio de los sacerdotes “Presbyterorum
ordinis”.
La parroquia
de Santa María, en el arrabal seguntino, acogerá el Rosario de la Aurora del
sábado 14. Será el día para rezar por
las familias, los primeros semilleros vocacionales y ámbito prioritario en la
acción evangelizadora de los sacerdotes. El párroco de Santa María de Sigüenza,
Daniel Sánchez, será el encargado de
la predicación vespertina, quien, desde su propia experiencia de cincuenta años
recién cumplidos de sacerdote, hablará la identidad y misión del sacerdocio
ministerial.
El triple “munus”
sacerdotal
Tres son las
grandes tareas y misiones del sacerdote: el servicio de la Palabra de Dios, la
administración de los sacramentos y el pastoreo del pueblo de Dios a ellos
confiado. Este triple “munus” o misión sacerdotal será abordado el domingo 15,
el lunes 16 y el martes 17. El sacerdote seguntino Rafael Amo, director del colegio episcopal Sagrada Familia; el
capellán de Ursulinas, José Luis Gil;
y el próximo capellán de las Doroteas, Epifanio
Herranz, serán los respectivos predicadores de los cultos de la tarde.
Precisamente
estos tres mismos templos citados –y por su orden- serán los lugares de acogida
del Rosario de la Aurora. Las respectivas intenciones serán por los catequistas
y los profesores, los consagrados y el Papa y los Obispos.

Estilo, fuente y
misión del sacerdocio
En los tres días siguientes y siempre a la luz del
documento conciliar “Presbyterorum
ordinis” se ahondará en el estilo de
vida sacerdotal, en su espiritualidad y en sus destinatarios. Se pedirá
especialmente por los niños y adolescentes, por los sacerdotes y por los
pobres, enfermos y necesitados.
Así, el
miércoles 18 de agosto el Rosario de la Aurora irá a la iglesia de las
Clarisas, en el corazón de la Alameda, y, por la tarde, predicará el joven
sacerdote seguntino Julio A. Arjona,
párroco de Hiendelaencina y anejos. El
jueves 19 –todos los jueves son días sacerdotales- se caminará por la mañana
con destino en la parroquia de San Pedro, cuyo párroco, Juan José Calleja,
tendrá la misa y predicación de la tarde. Por fin, el viernes 20 –el viernes es
el día de la Cruz- se recordará la opción preferencial del Evangelio a favor de
los que sufren. Por la mañana el Rosario de la Aurora irá a la capilla de los
Padres Josefinos, en el Callejón de Infantes, y por la tarde el religioso de
esta Congregación religiosa, de origen seguntino, Pedro Olea será el predicador.
El jueves
día 19 asimismo será jornada de acción de gracias por el Año Sacerdotal
2009-2010, recién concluido.
Monseñor Asenjo
El sábado 21 de agosto será el día de la oración
por los jóvenes y por los niños. En este sentido, la jornada quiere ser también
pregón de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, que tendrá lugar en Madrid
del 16 al 21 de agosto de 2011, precisamente en los días de la Novena de la
Virgen de la Mayor.
El sábado 21
de agosto será también día recapitulativo de los distintos temas del Novenario,
con la presentación de Santa María la Virgen como Madre sacerdotal y
vocacional. La misa y predicación de la tarde correrá a cargo del seguntino Juan José Asenjo, arzobispo
metropolitano de Sevilla. A continuación de esta celebración, monseñor Asenjo
impondrá el escapulario a los nuevos hermanos de la Cofradía, como ya hiciera
el año pasado. En 2009 la Cofradía experimentó 37 altas. En la actualidad, el
número de hermanos se sitúa en torno a los 750.
Como
expresión del carácter misionero de la pastoral de juventud, el Rosario de la
Aurora caminará hasta el mirador del Paseo de los Hoteles, no un lugar de
culto, sino un espacio abierto y público.
El gran día de la
fiesta
La fiesta de
la Virgen de la Mayor es desde 1493 el domingo siguiente a la fiesta de la
Asunción de la María, a su vez, fiesta
patronal de la catedral y de la diócesis. Este año es el domingo día 22 de
agosto.
Tres grandes
citas entretejen el programa de uno de los días del año más señalados y más
queridos en el calendario de los seguntinos de cuna o de adopción. El primero de
ellos será a partir de las ocho de la mañana con el Rosario de la Aurora por
las travesañas y las murallas de la ciudad. A continuación, a las 8:45 horas,
habrá una misa rezada.
La misa
mayor será a las doce horas. Presidirá el obispo diocesano, monseñor José Sánchez González. Le acompañarán
el arzobispo de Sevilla, el abad de la Cofradía y otros canónigos y sacerdotes.
Cantará la Coral Santa Cecilia de Sigüenza. En torno a medio centenar
participarán en la celebración.
A las nueve
de la noche comenzará el Rosario previo a la procesión llamada de los Faroles,
uno de los momentos “mágicos” de Sigüenza. La procesión, acompañada y seguida
por varios miles de fieles, recorrerá, al son de las campanas, la banda de
música, los cánticos y los rezos, las principales arterias de la ciudad –calles
Serrano Sanz, Sanz Roque, Paseo de la Alameda, Humilladero y Cardenal Mendoza-
durante más de una hora mientras la emoción, el fervor y la plegaria se
adueñará, una vez, del corazón de los seguntinos, embargados además por el
inconfundible olor de los nardos, que, por docena, engalanarán a la Virgen.
Esta procesión está declarada de interés turístico regional.

Ofrenda floral el 15
de agosto
Desde hace
un par de décadas y con éxito creciente, el 15 de agosto, fiesta de la Asunción
de María, tiene lugar la ofrenda floral. No menos de medio millar de personas
desfilarán desde las 11 horas desde la Plaza Mayor –la plaza del ayuntamiento-
hasta la Catedral portando sus flores. Son niños, jóvenes, familias, mayores.
Las flores se depositan en las verjas del altar de la Virgen de la Mayor.
Y siempre la
oración de los seguntinos de la Mayor brota del corazón, ese día el de la
ofrenda floral, esa oración es más verdad, es más necesaria. La plegaria dice
así:
Virgen
Santísima, Señora Nuestra de la Mayor, dígnate acrecentar mi devoción hacia Ti.
Aumenta el amor secular que siempre tuvo nuestra ciudad de Sigüenza hacia Ti,
su Virgen de la Mayor y que por tu mediación poderosa crezca en esta ciudad que
en honra en tenerte por su Reina y Madre la práctica de la vida cristiana:
Que
los niños seguntinos aprendan de sus padres a quererte.
Que
los jóvenes se miren en tus virtudes para parecerse a Ti.
Que presidas nuestros hogares
y familias con tu mirada maternal.
Y que nuestros ancianos,
enfermos y necesitados sepan hallar en tu manto la protección y el amparo que
necesitan.
Virgen
de la Mayor, desde este trono que te alzó la piedad de nuestros mayores que
Sigüenza en pleno sepa honrarte como mereces y que extendamos nuestra devoción
ardiente hacia Ti, donde quiera que nos encontremos para acelerar el Reino de
Cristo en el mundo. Amén.
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