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Palabras de Benedicto XVI a los participantes del encuentro "Por la familia cristiana" |
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Escrito por Ecclesia Digital
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domingo, 30 de diciembre de 2007 |
Saludo a los participantes en el Encuentro de las Familias que se está llevando a cabo en este domingo en Madrid, así como a los
Señores Cardenales, Obispos y sacerdotes que los acompañan.
Al contemplar el misterio del Hijo de Dios que vino al mundo
rodeado del afecto de María y de José, invito a las familias cristianas a
experimentar la presencia amorosa del Señor en sus vidas. Asimismo, les aliento
a que, inspirándose en el amor de Cristo por los hombres, den testimonio ante
el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia. Ésta, fundada
en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, constituye el ámbito
privilegiado en el que la vida humana es acogida y protegida, desde su inicio
hasta su fin natural. Por eso, los padres tienen el derecho y la obligación
fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los valores que dignifican la
existencia humana. Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque
vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso creado por Dios.
Me dirijo de modo especial a los niños, para que quieran y recen por sus padres
y hermanos; a los jóvenes, para que estimulados por el amor de sus padres,
sigan con generosidad su propia vocación matrimonial, sacerdotal o religiosa; a
los ancianos y enfermos, para que encuentren la ayuda y comprensión necesarias.
Y vosotros, queridos esposos, contad siempre con la gracia de Dios, para que
vuestro amor sea cada vez más fecundo y fiel. En las manos de María, “que con su «sí» abrió la puerta de nuestro mundo a
Dios” (Enc. Spe
Salvi, 49), pongo los frutos de esta celebración.
Muchas gracias y Felices Fiestas.
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Modificado el ( jueves, 12 de abril de 2012 )
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