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Por Jesús E. Recuero Alcolea
¿Cuál fue de los millones de estrellas la afortunada que condujo a los Magos a Belén? Como nadie lo sabe con certeza, cada astrónomo le ha puesto nombre y digo yo que pudo ser y tal vez fue ni más ni menos que "SPICA", la Espiga, la estrella "alfa", azul blanca, magnitud 1, a 220 años luz de distancia, en la constelación de VIRGO. Esta constelación se relaciona con la fertilidad de los campos y la abundancia de las cosechas. La estrella que condujo a los Magos a Belén fue y es, sobre el firmamento de Guadalajara, la Blanca ESPIGA que sostiene VIRGO entre sus manos.
Como no podía ser de otro modo esta mañana a las 12,30 en punto hacían su aparición, en Avenida Castilla 19, los Reyes Magos, llegados de Oriente, y conducidos por la estrella. Cansados, fatigados de la mágica y prolongada noche, aún han tenido tiempo y ganas, ilusión y generosidad para compartir tanta sabiduría sobre el cielo y sus estrellas.
- Que quede claro que yo soy astrónomo, -remarca Melchor. - Eso, eso, que nos confunden con tres vulgares y socorridos astrólogos, -añaden Gaspar y Baltasar.
Nos faltaría tiempo para compartir mil historias de estrellas y constelaciones, de mensajes y melodías. Pero no puedo perder la ocasión: - Una curiosidad. ¿Qué fue primero, el camino o la estrella? - El camino, por supuesto. - Dicho más a lo claro: Os pusisteis a caminar y la estrella os fue guiando o al revés: visteis la estrella y os lanzasteis al camino? - Ya te lo ha dicho nuestro hermano mayor. El camino, -afirma Gaspar. - En el camino estaba y está la estrella,-sentencia Baltasar. - Pues al camino. Y no olvidemos lo que escribió el poeta: Reyes que venís por ellas, no busquéis estrellas ya. Pues donde el sol está, no puede haber más estrellas.
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