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Se trata de una iniciativa que busca la unidad de los cristianos y que congrega a tres mil personas del 4 al 9 de septiembre
La ciudad rumana de Sibiu, en Transilvania, acoge del martes 4 al domingo 9 de septiembre la III Asamblea Ecuménica Europa. Tras los pasos de Basilea 1989 y Graz 1997, Sibiu 2007 quiere ser ágora del Espíritu, antorcha de Cristo, familia del Padre de todos los europeos que creen en el Dios de Jesucristo: El Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sibiu 2007 es además la etapa celebrativa y de clausura de un camino emprendido en Roma en enero de 2006, una etapa que no es meta final porque la unidad ni puede esperar, porque la unidad plena y visible sigue siendo la meta irrenunciable de los cristianos. Organizan la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK) y el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE). La III Asamblea Ecuménica dispone de una página web en la dirección www.eea3.org Cuarenta son las plazas previstas por la organización para la participación española en Sibiu. Presidirá la delegación española el obispo de Almería y presidente de la Comisión Episcopal de Relaciones Interconfesionales, monseñor Adolfo González Montes. Participan otros tres obispos, varios teólogos, algunos delegados diocesanos de Ecumenismo y otras personas vinculadas con el mundo intercristiano e interreligioso.
"La luz de Cristo ilumina a todos"
El italiano de Belluno (Véneto) Gabriele Riva fue el vencedor del concurso mediante el cual se había de elegir el logotipo de esta III Asamblea Ecuménica Europea. Este logo representa una cruz que extiende y alarga su base en torno al mundo. "Es la luz de Cristo -afirma el autor del logo- que ilumina Europa. La extensión de la cruz se hace también camino, la vía para la reconciliación entre los cristianos. Los colores usados son el azul para simbolizar la tierra y el amarillo para significar la luz". Junto al rojo, representan también los colores nacionales de Rumanía, el país donde concluirá esta III Asamblea Ecuménica Europea. Sibiu es una de las ciudades más hermosas de Europa oriental. Es una apacible ciudad de la región rumana de Transilvania, cuyo centro histórico atesora una fascinante ciudad vieja y medieval, llena de plazas, mercados, torres y templos. Sibiu cuenta con una población de 170.000 habitantes. Son de origen rumano, húngaro, alemán y hebreo. La mayoría de ellos pertenecen a la Iglesia ortodoxa rumana. En 2007, Sibiu es, junto a la ciudad de Luxemburgo, capital europea de la cultura. Sibiu es además símbolo del cada vez más creciente fenómeno de las migraciones. Rumanía es uno de los países europeo con mayor número de emigrantes. La elección de Sibiu para la III Asamblea Ecuménica Europea obedecía también a la conveniencia de que fuera una ciudad de mayoría ortodoxa la escogida, habida de que las anteriores sedes de las Asambleas Ecuménicas Europeas habían representado, en mayor medida, a la Reforma -Basilea- y a la Iglesia Católica -Graz-. "La luz de Cristo ilumina a todos: Esperanza de renovación y de unidad en Europa" es el lema de la Asamblea. Este lema se desglosa en tres grandes ideas: COMUNION-"la luz de Cristo resplandece a través de la comunión viviente con El"-, TESTIMONIO - "La luz de Cristo resplandece a través de la misión de la Iglesia y del testimonio de los cristianos- y RENOVACIÓN ESPIRITUAL -"La luz de Cristo se hace reconocer a través de la renovación espiritual y la unidad entre los cristianos"-. La dinámica de la III Asamblea Ecuménica Europea de Sibiu es participativa, interactiva y celebrativa. Hay también sesiones plenarias, seminarios y otros foros de encuentro, diálogo y oración. Se han elegido nueve temas para el trabajo por grupos y para los distintos ámbitos de la Asamblea. El miércoles día 5 de septiembre, la unidad, la espiritualidad y el testimonio conforman el orden del día, bajo el epígrafe "La luz de Cristo y la Iglesia". El jueves día 6, Europa, religiones y migraciones hace lo propio, bajo el enunciado "La luz de Cristo y Europa". Por fin, bajo el lema "La luz de Cristo y el mundo", el viernes 7 se abordan la creación, la justicia y la paz.
De Basilea y Graz a Sibiu
La ciudad suiza de Basilea -símbolo de las comunidades cristianas nacidas de la reforma luterana- acogía del 15 al 21 de mayo de 1989 la I Asamblea Ecuménica Europea. "Paz en la justicia" era su lema. Participaron 700 delegados. La Asamblea de Basilea supuso el primer encuentro de cristianos de toda Europa desde 1054, año del cisma de Oriente (la ruptura entre cristianos de Oriente -Constantinopla- y de Occidente -Roma-). La Asamblea de Basilea aprobó tres pasos concretos para continuar con esta iniciativa y con toda su carga de compromiso ecuménico: Celebrar cada año ocho-diez días de oración, discusión y acción por la justicia, la paz y la salvaguardia de lo creado; constituir un grupo de trabajo ecuménico para promover estos procesos tras Basilea; y tener una segunda Asamblea Ecuménica tras, al menos, cinco años. En febrero de 1995, la KEK y la CCEE comenzaron a trabajar en la que sería la II Asamblea Ecuménica Europea. Se eligió la ciudad austriaca de Graz, en el corazón mismo de Europa, en un país de gran mayoría católica, pero, en su condición de epicentro del continente europeo, cruce de caminos, de culturas y confesiones religiosas. La II Asamblea Ecuménica Europea se desarrolló en la capital de la Estiria del 23 al 29 de junio de 1997, bajo el tema central "Reconciliación: don de Dios y fuente de vida nueva". El acento más acusado de Graz fue la potenciación del llamado Ecumenismo del Pueblo de Dios. Desde esta perspectiva, participaron 700 delegados oficiales de las 124 de la KEK y 34 conferencias episcopales integradas en el CCEE. Siguieron los trabajos otros 150 representantes de organismos eclesiales y ecuménicos y en los distintos momentos, eventos y celebraciones de la Asamblea se llegaron a sumar unos 10.000 asistentes. Graz 1997 emanó un documento final, que fue el punto de partida de la Carta Ecuménica Europea, firmada en Estrasburgo el 22 de abril de 2001, y que es hasta ahora el documento ecuménico más difundo y debatido en Europa. Las etapas en el camino de Sibiu
Sibiu 2007 prosigue, pues, la tradición de las dos anteriores Asambleas Ecuménicas Europeas (Basilea, 1989; Graz, 1997), si bien ha incorporado entre sus novedades una dimensión de asamblea permanente desde su convocatoria hasta su clausura, precisamente en Sibiu. Sibiu es así la etapa final de un camino y el comienzo de otro, el camino permanente e insoslayable de la búsqueda de la unidad de los cristianos. Hasta Sibiu, la III Asamblea Ecuménica Europea ha recorrido estas etapas:
Primera etapa: Roma, 24-27 de enero de 2006 Bajo el lema, "La luz de Cristo ilumina a todos. Reencontrar en Cristo crucificado y resucitado la luz nueva para el camino de la reconciliación entre los cristianos de Europa", el proceso comenzaba la reunión de 150 delegados y un encuentro con el Papa Benedicto XVI
Segunda etapa: Encuentros locales y regionales Desde Pentecostés de 2006 y la Semana de oración por la unidad de 2007. Bajo el lema "La luz de Cristo ilumina a todos. Renovación y unidad a nivel local", esta etapa buscaba llegar y sensibilizar a las distintas comunidades locales y así hacerles partícipes de este proceso asambleario, de esta camino a Sibiu como camino de renovado compromiso ecuménico.
Tercera etapa: Wittenberg, 15-18 de febrero de 2007 Bajo el lema "La luz de Cristo ilumina a todos: Redescubrir el don de la luz que el Evangelio de Cristo supone para la Europa de hoy", los 150 delegados de la Asamblea se encontraron en la ciudad más emblemática de la reforma luterana y abordaron una ulterior preparación del desarrollo de la Asamblea de Sibiu.
Cuarta Etapa: Sibiu, 4-9 de septiembre de 2007 Bajo el lema "La luz de Cristo ilumina a todos: Esperanza de renovación y de unidad en Europa", se encuentran 3.000 representantes de Iglesias, confesiones, conferencias episcopales y organismos ecuménicos para concluir esta simbólica peregrinación y dar inicio, a su vez, a los nuevos caminos que hay que seguir recorriendo en pos de la plena unidad de los cristianos.
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