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1.- Dios, que es familia, quiere a la familia como una de las realidades más fundamentales de la humanidad.
2.- La familia se constituye para los cristianos sobre el matrimonio canónico, que es sacramento de Jesucristo e imagen de su amor y unión con la Iglesia. 3.- El matrimonio cristiano, base de la familia, es uno e indisoluble y sólo se debe contraer entre un hombre y una mujer por amor y con libertad y consentimiento. 4.- El matrimonio y la familia cristianos deben estar abiertos por su misma naturaleza a la vida desde el primer instante de su concepción hasta su ocaso natural. La vida es siempre don y rostro de Dios, el autor de la vida. Los hijos son el fruto, la corona y la prenda de la familia. 5.- La familia debe buscar tanto el bien los cónyuges como el bien de los hijos, que suelen ser inseparables. 6.- La familia, asentada sobre la roca firme del amor y de los valores cristianos, es el sagrario del encuentro, del diálogo, de la comprensión, de la tolerancia, de la escucha, de la comunión, del perdón, de la reconciliación y de la paz. 7.- La familia es la mejor escuela de las auténticas virtudes y valores humanos, sociales y cristianos. El ejemplo y el testimonio de vida son la mejor de las pedagogías para ello. 8.- La familia es el primer templo, el mejor santuario, el mayor semillero vocacional. 9.- La familia, origen y destino del ser humano, así querido por Dios, debe estar protegida, en todos los ámbitos, por la sociedad y por sus autoridades. 10.- La familia es lo mejor que tenemos porque la familia es amor y nada hay mejor que el amor.
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