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Convocado en febrero por la
Universidad Gregoriana con 200 relatores
ROMA, domingo 19 de junio de 2011
(ZENIT.org).- Del 6 al 8 de febrero de 2012
la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma ha convocado un evento sin
precedentes en el que unos doscientos relatores afrontarán los casos de abusos
sexuales por parte de clérigos con el lema “Hacia la curación y la renovación”.
“La cuestión de los abusos de
menores por parte de clérigos ha tenido un importante impacto en las
comunidades de todo el mundo”, explicó el padre Francois Xavier Dumortier S.I.,
rector de la Universidad, al presentar el 18 de junio este encuentro
internacional.
Los doscientos relatores de
diferentes continentes analizarán los aspectos pastorales, jurídicos y
psicológicos de los abusos, en el ámbito de ese proceso en el que Benedicto XVI
ha comprometido a la Iglesia y que para mayo de 2012 tendrá que llevar a todas
las conferencias episcopales a redactar líneas de acción contra la pederastia.
“El deseo consiste en dar voz a
aquellos que se han conocido en el propio país por un cierto liderazgo
creativo”, aclara el padre Hans Zollner, vicerrector académico de la
Gregoriana, presidente del comité de planificación del simposio.
Entre los académicos y expertos
que participarán en la iniciativa, destaca el cardenal William Levada, prefecto
de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la institución vaticana que juzga
estos casos; la baronesa Sheila Hollins, profesora de Psiquiatría en la
Universidad San Jorge de Londres y miembro independiente de la Cámara de los
Lores, quien ha acompañado al cardenal Cormack Murphy O’Connor en la visita
apostólica ordenada por el papa a la Iglesia en Irlanda.
Otros de los participantes serán
monseñor Steve Rosetti, profesor de Estudios Pastorales en Washington, quien en
el Saint Luke Institute ha creado un programa de tratamiento residencial para
el clero y los religiosos de los Estados Unidos, así como el padre Edenio
Valle, creador de una experiencia similar en Sao Paulo (Brasil).
El título del encuentro, “Hacia la
curación y la renovación”, recuerda la carta
que envió Benedicto XVI a los católicos irlandeses en marzo de 2010, en la
que denuncia los abusos contra los pequeños, definiéndolos “actos pecaminosos y
criminales”, critica la débil respuesta de la Iglesia, e invoca un “camino de
curación, renovación y reparación”.
Educación a distancia
El seminario servirá, además, para
presentar un centro de educación a distancia (“E-Center”), en el que durante al
menos tres años confluirán datos, experiencias, resultados, y programas para
luchar contra los abusos sexuales del clero.
“El 'E-Center' --explica monseñor
Klaus Peter Franzl, encargado de finanzas de la arquidiódesis de Munich, una de
las instituciones que financian el proyecto-- será una web en varios idiomas
que ofrecerá información a los líderes de la Iglesia sobre la lucha contra los
abusos”.
El Centro contará con los recursos
recogidos por la Universidad de Ulm, en Alemania, a través de su “Center for
Child and Adolescent Psychiatry and Psychotherapy”, coordinado por los
profesores Jörg Fegert y por Hubert Liebhardt.
“En segundo lugar --sigue diciendo
Franzl-- trabajaremos muy de cerca con las Escuelas de Medicina de otras
universidades”.
Por último, la Gregoriana ofrecerá
una especie de “control teológico” de los recursos a la luz de las exigencias
pastorales y culturales de la comunidad católica y de la sociedad.
En los próximos meses, la misma
universidad delineará mejor las tareas del comité consultivo y seleccionará al
director del naciente “E-Center”.
El proyecto es “ambicioso”,
concluye Franzl, pero junto a estas instituciones trataremos de responder al
problema de la pedofilia de la manera más competente y profesional posible.
Una etapa de un proceso
De hecho, el padre Federico
Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede y
consultor del Comité del simposio, intervino en la rueda de prensa para
recordar que “el proceso de defensa de las víctimas, de prevención y
purificación no sólo se lleva adelante con el ejemplo del papa y con las normas
canónicas; el simposio no es un encuentro de tres días entre expertos, sino una
etapa en el largo proceso de la Iglesia” para afrontar y acabar con los abusos.
Por parte de la Iglesia es
necesario “asistir a la víctima”, explicó en la rueda de prensa el “fiscal” de
la Iglesia para las denuncias de abusos sexuales, monseñor Charles Scicluna,
promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Por ello, “es necesario educar a
la comunidad eclesial, comenzando por el clero, de manera que la contribución
de iniciativas como ésta de la Gregoriana se convierten en parte integrante de
la prevención”.
Asimismo, aclaró, hace falta “una
educación de la base, es decir, de las familias y de los mismos menores de
edad, proporcionada y adecuada a la edad del niño, que ayude a crear un
ambiente en el que será más fácil reconocer y prevenir ese pecado, que es
también un delito canónico y un crimen en el ámbito civil”.
Por Mariaelena Finessi
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