|
Don Pedro es párroco de una pequeña iglesia de Pozuelo de Alarcón
(Madrid) y va a vivir su primera Jornada Mundial de la Juventud. Está muy
contento porque cuando era sacerdote joven las JMJ “genialidad de Juan Pablo
II” -como él mismo dice- no existían, pero cuando se crearon siempre se
encargó de promoverlas entre los jóvenes de sus parroquias. 
Hace unos meses al conocer la situación de un grupo de cristianos
perseguidos que tenían una gran ilusión de poder participar en la JMJ, pero al
mismo tiempo carecían de fondos, se dijo “hay que conseguir traerlos como
sea”. Y así se lo comunicó a sus feligreses.
No sabía ni cómo ni cuánto iba a poder conseguir, lo que tenía
claro es que “se iba a poner de pedigüeño” para apadrinar a los más posibles.
Lo comentó a un señor que acababa de conocer, quien al día siguiente llegó a su
despacho con un sobre de alrededor de 2.000 euros. Todos los que han podido han
colaborado, y así han recaudado un buen porcentaje del viaje para los jóvenes
de este país donde los cristianos son perseguidos. Personas de todas las clases
pero en su gran mayoría pensionistas que se sienten cercanos a estos cristianos
y quieren contribuir con su aportación más grande o más pequeña.
Don Pedro ve fundamental que estos jóvenes den a todos un testimonio
de fe heroico. “Yo les agradezco enormemente que quieran venir” comenta
emocionado Don Pedro y “por ello estoy moviéndome y moviendo a la gente de mi
parroquia para ayudar a pagar su viaje”.
“Quiero que no se sientan solos, que experimenten que pertenecen a
una Iglesia universal, a pesar de las dificultades que tienen para vivir su fe
día a día”, recalca Don Pedro.
Si quieres colaborar con jóvenes de países necesitados puedes
hacerlo a través de la web muchasgracias.info
|