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· Rouco Varela: “La fecundidad de la fe se puede ver con
brillantez extraordinaria en las Reducciones”.
· Provincial jesuita: “Esta Exposición ya ha sido una preciosa
experiencia de Comunión eclesial al servicio de la Iglesia misionera HOY”.
· Embajador del Paraguay: “Los jesuitas fueron la expresión
más respetuosa con la población indígena”
· Carla Díaz de
Rivera: “Queremos
mostrar que la Misión emprendida por unos hombres enamorados de Dios sigue
viva”.
Ayer por la tarde el cardenal arzobispo de Madrid, D.
Antonio Rouco Varela inauguró en la Residencia Sagrado Corazón (PP. Jesuitas,
c/Maldonado, 1-A) la exposición de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ)
titulada “Las Reducciones Jesuitas del Paraguay: una aventura fascinante que perdura
en el tiempo”, organizada conjuntamente por la JMJ y la Compañía de Jesús. Rouco Varela agradeció
a los jesuitas haber acogido en su casa esta muestra, explicó el por qué de la
iniciativa y la “causa final de la JMJ”, que no es sino un proyecto para
evangelizar a los jóvenes y también, “para mostrarles la fecundidad humana
desde el punto de vista cultural y más auténticamente humano” como en esta
muestra. “Ese efecto de evangelización que se da en la Historia de la
Iglesia donde la Fecundidad de la Fe se puede ver con brillantez extraordinaria
fueron las reducciones”, afirmó. Por su parte, Mons. D. César
Franco, obispo
auxiliar de Madrid y Coordinador General de la JMJ, agradeció
a la parroquia jesuita San Francisco de Borja, sede de la muestra, que aceptara
“ser el ‘cuartel general’ del grupo de jóvenes de Estados Unidos”, manifestó
cómo esta exposición demuestra el deseo de la JMJ de “que se encuentren
representadas todas las realidades de la Iglesia” y jugando con el título de la
exposición afirmó que “historias que perduran, además de la de las Reducciones,
es la historia de la Compañía de Jesús”.
El provincial de
Castilla de la Compañía de Jesús, José Antonio Guerrero Alves
S.J., junto a
numerosos agradecimientos, señaló que“seguimos
esperando al Papa con enorme ilusión, pero empezamos a ver algo de lo que
nuestra Iglesia de Madrid está preparando”.
Manifestó que con esta muestra nos proponemos, entre otros objetivos “mostrar
cómo el Evangelio genera cultura. En este caso una cultura que el pueblo
Guaraní hizo suya con extraordinarias expresiones en la educación, en la
arquitectura, cultivo de la tierra, imprenta y muestras artísticas en pintura,
escultura, teatro y música”. Por último, destacó que esta muestra ya ha dado
frutos: “En el mismo trabajo de preparación de la Exposición, en el contacto
con el Departamento de Cultura de la JMJ, al contemplar el interés y la
dedicación fraterna de más de 60 voluntarios de diferentes caminos
eclesiales ya ha sido para todos los colaboradores de esta Exposición una
preciosa experiencia de Comunión eclesial al servicio de la
Iglesia misionera HOY”.
El
Embajador del Paraguay, D.
Oscar Cabello Sarubbi, recordó que su país se encuentra
celebrando el bicentenario de su nacimiento y destacó la importancia de los
jesuitas en su Historia: “Esa experiencia nos marcó a todos, incluso nuestra
independencia no hubiera sido posible sin las Reducciones”. De la colonización,
“los jesuitas fueron la expresión más respetuosa con la población indígena”
afirmó Sarubbi; “fueron a buscar al indígena, y convencerle a abandonar la
selva para concentrarse, ‘reducirse’ a poblados para recibir la iluminación de
la fe. También destacó que un gran patrimonio que dejaron los jesuitas a los
paraguayos fue el idioma guaraní: “antes de convencer al indígena, usaron el
guaraní como instrumento de evangelización y eso hizo que esta lengua se
desarrollara”.
Por su parte, la directora
técnica del Departamento de Cultura de la JMJ, Carla Díaz de
Rivera, destacó que la
muestra quiere decirnos “Que la Misión emprendida por unos hombres enamorados
de Dios sigue viva. Hoy no inauguramos una simple Exposición sino que tomamos
el testigo de la Misión”, para “dejar que el Señor de la Historia escriba en el
corazón de los jóvenes, de todas partes del mundo, que van a ver tocadas sus
vidas por Cristo”. “Hoy empieza la misión de la Misión”, concluyó.
Asimismo, el director
General de la Fundación Endesa, José Antonio Gutiérrez, mostró su
satisfacción por su compromiso con este evento y explicó algunas de las labores
de la fundación. Tras la inauguración el Comisario de la Exposición, Faustino
Giménez-Arnau, y el director jesuita de la misma, Enrique Climent Carrau S.J. realizaron una
visita guiada a la misma. Y a continuación se interpretó un bello concierto de
música de las Reducciones Jesuitas (Misa de San Ignacio, D. Zípoli S.J.) a
cargo de la Orquesta y solistas Matritum Cantat y el Coro de la Universidad
Pontificia Comillas, en la contiguaIglesia de San Francisco de Borja.
¿Qué se puede ver en
la Exposición?
La
muestra explica cómo la pasión por transmitir la Buena Noticia de Jesús, que
impulsó a los misioneros jesuitas de los ss. XVII-XVIII, sigue viva hoy en la
Compañía de Jesus y en toda nuestra Iglesia. Los jesuitas fueron y siguen
siendo enviados a las fronteras, “bajo el romano Pontífice”, como lo han
sido recientemente por Benedicto XVI en su pasada Congregación General (2008).
Las
Reducciones (Misiones) son consideradas un momento apasionante del impulso misionero que generó
casi 160 años (1609-1769) de una fecunda evangelización entre el pueblo Guaraní. En palabras del
historiador jesuita Manuel Revuelta “La gran empresa de los jesuitas en
Paraguay consistió en haber creado un espacio de libertad para unos pueblos
indígenas que fueron ganados para la civilización y el cristianismo sin
menoscabo de su propia identidad”.
La Parroquia jesuita San
Francisco de Borja – Residencia Sagrado Corazón (c/Maldonado 1 ) acoge esta
bella exposición del 28 de julio al 9 de septiembre. La muestra se desarrolla en 1.200 m2 del
claustro superior y de varias salas anexas. Su origen está en la
que organizó el Padre Aldo Trento, de la fraternidad de San Carlos Borromeo y
misionero en Paraguay, en el Meeting de Rímini (2009, Italia), organizado por
Comunión y Liberación. La exposición ha sido posible gracias a las
colaboraciones de los jesuitas de Paraguay, especialmente del Centro de
Comunicaciones del Paraguay y del P. José María Blanch S.J. (Barcelona, España, 1932); la embajada del Paraguay; la empresa 360º Paraguay(http://360paraguay.com)
y por supuesto, el patrocinio de la Fundación Endesa.
Contiene
principalmente material fotográfico y paneles explicativos. Junto a ellos, son
de destacar algunos objetos relativos a la temática y tres bellas maquetas que
representan las Reducciones de San Ignacio Miní (1610, actual Argentina),
Santos Mártires del Japón (1639, actual Argentina), y Jesús de Tavarengué
(1685, actual Paraguay). También el visitante podrá contemplar representaciones
a tamaño real de Puertas de las Reducciones y un video explicativo que
“aterriza” las Reducciones al mundo real del 2011.
Asimismo, la
música es otra pieza clave. Junto a la música de fondo en las salas tendrán
lugar varios conciertos. Destacamos la presenciael 15 de agosto, del experto
musicólogo e investigador de la música de las Reducciones, Luis Szarán (http://www.luisszaran.org/) quien ofrecerá
una conferencia sobre la música en estas misiones. Llegará a Madrid junto con
la pequeña Orquesta de jóvenes de “Sonidos de la Tierra” (http://www.sonidosdelatierra.org.py/), un
programa de educación de la persona, de los jóvenes a través de la música.
Las Reducciones
(Misiones) del Paraguay
Las Reducciones o Misiones
Jesuitas del Paraguay (1609-1769) fueron asentamientos de indios guaraníes que
promovieron los padres de la Compañía de Jesús en las tierras conquistadas por
Portugal y España, con el deseo de salvaguardar su identidad de personas y de
vasallos de la corona. Así, los pueblos indios que vivían de acuerdo con su
antigua costumbre, en los montes, en pequeños grupos, muy distantes entre sí,
se reunieron por iniciativa de los jesuitas para formar asentamientos de unos
5000 indios cada uno. Las Reducciones eran verdaderos pueblos “civilizados” que
tenían organizados su subsistencia (agricultura, ganadería, confección de
vestidos), su organización social (cabildo, corregidor, alcaldes, jueces….) y
cultural (educación, arquitectura, escultura, música, y hasta la ciencia…) así
como su espiritualidad (estos pueblos considerados por los conquistadores como salvajes recibieron
la fe a través de los misioneros). Muchos recordarán con facilidad qué eran las
Reducciones por las imágenes de la película “La Misión” del
director Roland Joffé (1986), protagonizada, entre otros, por Robert De Niro y
Jeremy Irons.
En total llegaron a existir
30 Reducciones de los pueblos guaraníes, que se extendieron entre los ríos
Paraná y Uruguay en un vasto territorio que comprendía regiones que hoy forman
parte del Paraguay y también de Argentina
(Corrientes, Misiones, Entre Ríos y parte de las provincias de Chaco y
Formosa); el sur y suroeste de Brasil, (Río Grande, Santa Catarina, Paraná y
Mato Grosso del Sur); el sureste de Bolivia y Uruguay. Esta exposición,
aunque se refiere a todas ellas, se detiene más en las situadas en actual
territorio paraguayo.
El
sistema económico y la organización del trabajo:
Las Reducciones eran autosuficientes
económicamente. La economía se basaba fundamentalmente en la agricultura y
ganadería. Se cultivaba maíz, cebada,
trigo, arroz, algodón. También se producía azúcar, vino y tabaco. Más
importante que la agricultura fueron las grandes extensiones de terreno
utilizadas para la cría del ganado o estancias.
Como relata el Padre
Guillermo Furlong, investigador de la
historia de las Reducciones, en una reducción de 5.000 personas, cerca de 3.000
debían trabajar y se planeó de tal forma que nadie estuviera sin tener nada a
que dedicarse. Había terrenos para el ganado; campos sembrados; las
plantaciones de mate, de algodón y terrenos dedicados al cultivo de la caña de
azúcar; estaba el huerto de los misioneros; las casas de las reducciones que se
construían o arreglaban, las calles que debían aplanarse, la señalización de
los senderos, la provisión de agua; el matadero y el local en el que
diariamente se repartía la carne y el pan para toda la población, las distintas
factorías o talleres (carpinterías, platerías, talleres
de cerámica, escultura, pintura, talleres para hacer carros, puertas y
ventanas, construir canoas, así como talleres de escultura, pintura,
joyería, elaboración de rosarios, bordado, etc).
El arte Guaraní
Desde
el principio los jesuitas percibieron la especial sensibilidad y aptitud
artística de este pueblo en distintas ramas y les enseñaron a levantar
edificios, realizar esculturas, pinturas, cantar… La Arquitectura de las
Reducciones constituye uno de los vestigios más claros y extraordinarios de
esta experiencia misional jesuítica. Muchos de sus restos (Trinidad, Jesús del
Tavarengué, San Miguel, San Ignacio Miní), han sido declaradosPatrimonio de
la Humanidad. Con respecto a la pintura
y escultura, en cada Reducción había talleres, en algunos de los cuales
trabajaban más de treinta artistas.
En
las Reducciones el analfabetismo dejó de existir. Y hubo una producción
literaria que las demás ciudades de la región no conocieron nunca. Para ello
fue clave la utilización de la imprenta que construyeron a finales
del S. XVII los Padres Juan Bautista Neumann y José Serrano.
Curiosidad:
La Yerba Mate
Los Padres jesuitas
cayeron en la cuenta del problema de la bebida entre los indios y, para
alejarles de este vicio no era suficiente educarles en un ambiente de
moralidad, de trabajo, de respeto y de sobriedad, y pensaron entonces en ofrecerles una bebida
alternativa y utilizaron para ello la “yerba
mate”. Con las
hojas de una planta (Illex Paraguayensis), previamente secadas, cortadas y
molidas se prepara una infusión que posee un efecto estimulante, y al que los
indígenas se aficionaron pronto y, además, se pudo comercializar. Se convirtió en fuente importante de ingresos.
Los jesuitas continúan con los
indígenas.
El trabajo de los jesuitas con los
indígenas no murió con la desaparición de las Reducciones. Permanece. Los
ejemplos los encontramos en todo el mundo: Desde el equipo
Itinerante de la Amazonía, el trabajo con indígenas de Bolivia o Venezuela, con
los Adivasi en la India, las comunidades de Malasia; los pueblos indígenas
australianos, o los de Ontario (Canadá). Su compromiso abarca la dimensión
pastoral, social y política. Y les lleva a entregar la vida, como la dio el
jesuita español Vicente Cañas que se fue a vivir con los Enawenê
Nawê, de la Amazonia brasileña y que fueasesinado por los terratenientes que
sitiaban las tierras de los indios el 6 de abril de 1987. (Testimonio
del P. Bartomeu Melià, S.J., que también vivió con los Enawenê Nawê).
PARA RECORDAR:
Exposición: “Las Reducciones Jesuitas del Paraguay:
una aventura fascinante que perdura en el tiempo”.
fechas: Del 28 de julio al 9 de septiembre de 2011.
LUGAR: Residencia Sagrado Corazón (PP.
Jesuitas. C/Maldonado, 1-A, Madrid).
HORARIOS:
Del 28 de julio al 9 de septiembre. De 10 a
13 h y de 18 a 21 h. (Domingos y festivos cerrados) Excepto la Semana de la JMJ
(Del 16 al 21 de agosto) que la exposición estará abierta de 10 a 21 horas
ininterrumpidamente (cerrada el sábado 20 desde las 14 horas y la mañana del
domingo 21 de agosto, por actos centrales de la JMJ en Cuatro Vientos).
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