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AFP.- El papa Benedicto XVI abandonó Roma hoy en dirección a Viena, donde es esperado para un visita de tres días a Austria que el sábado incluirá una peregrinación al santuario mariano de Mariazell, cerca de la capital austriaca. (Ampliando noticia, mostramos palabras de Benedicto XVI a su salida de Roma)
El avión de la compañía Alitalia que transporta al Papa despegó del aeropuerto de Ciampino de Roma ante la presencia del primer ministro italiano, Romano Prodi, quien fue a despedirlo.La aeronave debe aterrizar a las 11H15 (09H15 GMT) en el aeropuerto internacional de Viena, donde el Pontífice será recibido por el presidente de la República Austríaca, Heinz Fischer. Antes del despegue de su avión, el Papa declaró a los periodistas que tenía la intención de "hablar de Europa y de sus raíces cristianas" durante esta visita. "No es un viaje político, sino ante todo, una peregrinación", subrayó, sin embargo, Benedicto XVI, añadiendo que la "sociedad austriaca necesita a Dios" y recordando los "momentos difíciles" vividos por la Iglesia austriaca. La visita del Papa alemán a este país en el corazón de Europa central, donde tienen su sede varias instituciones internacionales, tendrá una dimensión política, con un esperado discurso ante los diplomáticos presentes en Viena, el viernes por la tarde (16H00 GMT). El programa del viernes también incluye una meditación silenciosa ante el monumento que recuerda a las víctimas del Holocausto, en la Plaza de los Judíos (Judenplatz), para rendirles tributo. Pero Benedicto XVI viene antes de nada a Austria como peregrino para conmemorar el 850º aniversario de la fundación del santuario de Mariazell (La Virgen de la Celda), destacó el jueves el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena. Otro objetivo del séptimo viaje internacional de Benedicto XVI es "alentar a la Iglesia austriaca" confrontada a los efectos de la secularización, indicó el Vaticano. La Iglesia austriaca reúne oficialmente a 67% de los cerca de 8,2 millones austriacos. Perdió cerca de un millón de fieles desde la visita de Juan Pablo II en 1983 y menos de 15% de los católicos son practicantes regulares. En PDF, las palabras a la salida de Roma y los telegramas a los distintos jefes de estado de los países sobre volados en su camino hacia Austria.
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