ALERTAS INFORMATIVAS

Suscríbete ALERTAS


¿Acepta HTML?

Buena Nueva
Advertisement
V DOMINGO DE CUARESMA (9 marzo 2008) Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 9
MaloBueno 
Escrito por Ecclesia Digital   
miércoles, 27 de febrero de 2008

Primera lectura: Ez 37, 12-14. (Os infundiré mi espíritu y viviréis).

Salmo responsorial: 129. (Del Señor viene la misericordia, la redención copiosa).

Segunda lectura: Rom 8, 8-11. (El Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros).

Evangelio: Jn 11, 1-45. (Yo soy la resurrección y la vida).

«Jesús le dijo: -Tu hermano resucitará. Marta respondió: -Sé que resucitará en la resurrección del último día. Jesús le dice: -Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto? Ella le contestó: -Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo». 

La gloria del hombre 

Llegamos al final de la Cuaresma, el final de este tiempo de reconciliación. Ahora bien, la reconciliación que opera Dios en cada uno de nosotros y que necesita de nuestra colaboración termina con el encuentro definitivo con Dios. Termina en la comunión con Dios cuando seamos totalmente redimidos.

El mayor fruto de la reconciliación, por una penitencia que lleva a la conversión con la ayuda del Espíritu de Dios, sin el cual no podemos ni llamar a Dios Padre, es sin duda la vida eterna, la resurrección.

La resurrección de Lázaro es prefiguración de la de toda la humanidad, es la imagen de la vasija reconstruida, del final de este proceso de reconciliación que comenzó con la aceptación de nuestra ruptura.

Y se nos vuelve a insistir en que todo este proceso sólo se puede realizar si aceptamos la ayuda de Jesús, al que debemos asumir como Mesías, como enviado de Dios, como Hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación.

Pero en este evangelio de la resurrección de Lázaro se nos añaden unos matices importantes en esa profesión de fe sobre el Mesías.

El primero es que hay que aceptar que Jesús ha resucitado, que es, por tanto, Señor de la Vida y de la muerte, y que también nosotros resucitaremos por Él. Lo proclamamos tantas veces como rezamos el Credo pero lo debemos asumir, que resucitaremos y con este mismo cuerpo, glorioso, eso sí. No sabemos cómo será, ni siquiera cuando, pero sí sabemos que será.

Un segundo matiz, es que lo que a nosotros nos parece imposible, es posible para Dios. Los judíos pensaban que el alma permanecía en el cuerpo hasta el tercer día, pero que al cuarto ya lo abandonaba para siempre, por eso se insiste en que ya llevaba cuatro días enterrado, es decir, que no había posibilidad de volverlo a ver vivo y, sin embargo, no fue así. Jesús, el Mesías, es capaz de sorprendernos.

El hombre vivo, y vivo para siempre junto a Dios, es el final de la reconstrucción de la vasija, para eso se había construido y la rompió el pecado, pero el poder de la fe como don del Espíritu en el Bautismo es capaz de devolver a las personas su gloria inicial. 

Rafael Amo

Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."




¿Te ha gustado el artículo? Compártelo....
Digg!Reddit!Del.icio.us!Google!Live!Facebook!Slashdot!Netscape!Technorati!StumbleUpon!Spurl!Wists!Simpy!Newsvine!Blinklist!Furl!Fark!Blogmarks!Yahoo!Smarking!Netvouz!Shadows!RawSugar!Ma.gnolia!PlugIM!Squidoo!BlogMemes!FeedMeLinks!BlinkBits!Tailrank!linkaGoGo!Free social bookmarking plugins and extensions for Joomla! websites! title=
Modificado el ( miércoles, 27 de febrero de 2008 )
 
< Anterior   Siguiente >