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Un nuevo ataque de un grupo de hombres
armados contra una iglesia cristiana en el estado nigeriano de Gombe, en el
norte del país, dejó al menos seis muertos, entre ellos la mujer del pastor, y
diez heridos, informó hoy la prensa local.
Según el rotativo privado Leadership, el
suceso tuvo lugar anoche en la Iglesia de Vida Profunda de la ciudad de Gombe,
la capital del estado, y aunque la Policía confirmó el ataque, no informó del
número de víctimas.
El atentado, del que aun no se ha responsabilizado
ningún grupo terrorista, se produce menos de dos semanas después de varias
explosiones contra iglesias cristianas el día de Navidad, en las que murieron
49 personas en tres estados diferentes del norte de Nigeria, de mayoría
musulmana.
Al menos 44 de las víctimas fallecieron
en la explosión de una bomba en la Iglesia Católica de Santa Teresa, en la
localidad de Madalla, cerca de Abuya.
La secta islamista Boko Haram se
responsabilizó del ataque y poco después lanzó un ultimátum a los cristianos para
que abandonaran la zona norte de Nigeria o de lo contrario llevarían a cabo más
atentados.
Mientras que el Gobierno pidió a los
cristianos que ignoraran el mensaje de Boko Haram, la Asociación Cristiana de
Nigeria pidió a sus miembros que adoptaran todas las medidas necesarias para
defenderse, lo que hizo temer el inicio de un conflicto abierto entre fieles de
las dos religiones.
El miércoles pasado se produjeron otras
dos explosiones en las ciudades norteñas de Damaturu y Maiduguri, esta última
considerada el bastión de Boko Haram, aunque las autoridades apuntaron que no
falleció nadie.
La serie de explosiones de los últimos
días se ha producido a pesar de que el presidente del país, Goodluck Jonathan,
decretara el estado de emergencia en algunas regiones del norte del país el
sábado pasado.
Nigeria es la nación más poblada de
África, con más de 150 millones de habitantes, en el que alrededor del 50 por
ciento son musulmanes, la mayoría de los cuales residen en la mitad norte, y el
otro 50 % son cristianos, asentados en la mitad sur. EFE
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