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Este
domingo se celebra l Jornada de las Migraciones y el próximo día 18 comienza la
Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.
El Papa Benedicto XVI ha publicado con fecha 19 de noviembre de 2011 en la
ciudad de Benín la Exhortación Apostólica
Postsinodal sobre la Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la
justicia y la paz en la que expone “el diálogo ecuménico y el desafío de los
nuevos movimientos religiosos” y subraya la complejidad de la realidad musulmana
en el continente africano. 
En
Segovia hay un buen número de musulmanes a los que personalmente he visitado en
su mezquita. Deseo ofrecer la doctrina del Papa Benedicto XVI y el Islam para
que todos también los de cualquier signo religioso y “político” aprendamos a
dialogar y respetar la libertad religiosa que es el camino de la paz.
En algunos países, hay un buen entendimiento
entre cristianos y musulmanes; en otros, los cristianos no son más que
ciudadanos de segunda clase, y los católicos extranjeros, religiosos o laicos,
tiene dificultades para obtener visados y permisos de residencia; hay países
donde no se distingue suficientemente entre los elementos religiosos y
políticos; y otros, en fin, en los que se produce agresividad. El Santo Padre exhorta
a la Iglesia a perseverar en cualquier situación en la estima de los
«musulmanes, que adoran un Dios único, vivo y subsistente, misericordioso y
omnipotente, Creador del cielo y de la tierra, que habló a los hombres». Si
todos nosotros, creyentes en Dios, deseamos servir a la reconciliación, la
justicia y la paz, hemos de trabajar juntos para impedir toda forma de
discriminación, intolerancia y fundamentalismo confesional. En su obra social,
la Iglesia no hace distinción alguna en razón de la religión. Ayuda a los
necesitados, sean cristianos, musulmanes o animistas. Da testimonio así del
amor de Dios, el Creador de todos, y anima a los seguidores de otras religiones
a una actitud respetuosa y a una reciprocidad en la estima. Debemos, por tanto,
aprender a dialogar con paciencia para vivir el derecho a la libertad
religiosa.
“Estoy
profundamente convencido -dijo el Papa a los embajadores de los países de
mayoría musulmana- de que, en la situación en que se encuentra hoy el mundo,
los cristianos y los musulmanes tienen el deber de comprometerse para afrontar
juntos los numerosos desafíos que se plantean a la humanidad, especialmente en
lo que concierne a la defensa y la promoción de la dignidad del ser humano, así
como a los derechos que de ella se derivan”. Mientras aumentan las amenazas
contra el hombre y contra la paz, los cristianos y los musulmanes, reconociendo
el carácter central de la persona y trabajando con perseverancia para que se
respete siempre la vida humana, manifiestan su obediencia al Creador, que
quiere que todos vivan con la dignidad que les ha otorgado.
"Los
cristianos y los musulmanes, siguiendo sus religiones respectivas, ponen de
relieve la verdad del carácter sagrado y de la dignidad de la persona. Esta es
la base de nuestro respeto y estima recíprocos; esta es la base para la
colaboración al servicio de la paz entre las naciones y los pueblos, el deseo
más íntimo de todos los creyentes y de todas las personas de buena
voluntad" escribió el Papa al Encargado de Asuntos Religiosos de Turquía en
el 2006.
Hay
que ayudarse mutuamente, desde el propio patrimonio espiritual, a fortalecer
los vínculos fraternos. Judíos, cristianos y musulmanes estamos llamados a
reconocer y desarrollar los lazos que nos unen para dar un nuevo impulso al
diálogo interreligioso e intercultural, a través de la investigación común y
mostrando y difundiendo aquello que, en nuestros patrimonios espirituales
respectivos, contribuye a reforzar los vínculos fraternos entre nuestras
comunidades de creyente.
El movimiento ecuménico y el diálogo
interreligioso nos afectan a todos, independientemente de la edad o
responsabilidades que tengamos. Los esfuerzos por la unidad de los cristianos
separados y el entendimiento y sana convivencia entre creyentes de distintos
credos llegarán especialmente con la oración, el dialogo y el servicio común de
los cristianos a los hombres.
+Ángel
Rubio Castro - Obispo de Segovia
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