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¡Te
presentamos ya el V Curso Diocesano de Formación Joven! El
éxito de los cuatro anteriores nos ha llevado a organizarlo de nuevo. Además,
la Jornada Mundial de la Juventud y la evangelización de los jóvenes del siglo
XXI nos ha urgido a que la “pastoral de la inteligencia” ocupe un lugar
relevante.
Como
dijo el Papa en El Escorial, “la
juventud es un tiempo privilegiado para la búsqueda de la verdad” (…)
Allí expresó su deseo de jóvenes, “personas
abiertas a la verdad total en las diferentes ramas del saber, sabiendo escuchar
y viviendo en su propio interior ese diálogo interdisciplinar; personas
convencidas, sobre todo, de la capacidad humana de avanzar en el camino hacia
la verdad”. En nuestro Proyecto Diocesano de Juventud escribimos
que “la formación intelectual es hoy una necesidad importante y urgente para
todos los cristianos. Además, la pastoral de ‘los alejados’ requiere de la
formación de ‘los acercados’. En una época en que en todas las áreas de la vida
se ha incrementado la exigencia de una buena preparación intelectual, no sería
necesario destacar que hoy no basta con predicar lo que popularmente se conoce
se denominaba ‘la fe del carbonero’, bien dispuesta, pero que no sabe dar razón
de la esperanza a quien se la pide”.
Esta
necesidad la transformamos en plegaria, “Señor, enséñame tus
caminos” (Sal 25,4) y en este curso buscaremos la
respuesta. Sin una buena formación intelectual es imposible educar a los
jóvenes en una plena identidad cristiana, en unos criterios sólidos para su
vida universitaria y laboral, y en una madurez como ciudadanos. Esta búsqueda
de plenitud parte también de la disponibilidad natural del joven hacia la
verdad. A veces se oyen quejas de que no encontramos catequistas jóvenes
formados, laicos capaces de participar en un debate en los medios de
comunicación, jóvenes que vivan con la certeza de un conocimiento seguro en
sociedad, que hay que diferenciar más las edades en la pastoral juvenil, que no
podrá haber una pastoral estable de niños y adolescentes sino tienen
referencias de jóvenes formados y seguros en su fe, etc.
Es
por todo ello la Delegación de Juventud ha organizado este Curso
Diocesano de Formación Joven después de más de tres meses de
trabajo y una inversión económica importante, desde la convicción de su
necesidad.
Hemos
cuidado el ambiente del encuentro, diseñando cada gesto con un estilo educativo
propio, en un marco de convivencia diocesana, con momentos
para la relación personal, la conversación, el cineforum, los espacios de
descanso y diversión y, evidentemente, la oración, que es lo que hace integrar
la sabiduría acogida en las charlas en el afecto del corazón y dirigirlo a
Jesucristo. La Liturgia de las Horas, la Hora Santa y la oración personal no
serán un modo de completar espacios vacíos sino elementos consustanciales de
esos días, verdadero cimiento del estudio. El amor lleva a conocer al amado y
se fortalece, a la vez, con su contemplación
Para
su desarrollo hemos buscado ponentes de elevada categoría académica,
experiencia en el trato con jóvenes e implicación en la vida social, como son
el Padre Mendizábal S.J., Dña. María Álvarez de las Asturias, Don José Folgado,
Don José Ballesteros, Don Manuel García Selles y un experto en cine, así como
la presencia de nuestro Obispo Don Joaquín, el Arzobispo Castrense Don Juan del
Río y el Vicario General de nuestra Diócesis Don Javier Romera. Con ellos
conoceremos mejor los caminos del Señor sobre la bioética, la espiritualidad,
la economía, el matrimonio, el cine y otros aspectos de la vida actual de la
Iglesia.
Este
curso está ubicado en la Casa de Espiritualidad de las HH. Salesianas de San
Lorenzo de El Escorial, a tan sólo media hora de Madrid, con
amplios espacios, salas, habitaciones, capilla, comedor y jardín, ideal para un
simposio de estas características.
Aunque
el precio está ajustadísimo, hemos establecido un servicio de becas para quien
las vaya a necesitar.
Confiando
en que sepamos aprovechar en las parroquias y movimientos esta oportunidad por
una pastoral de calidad, que apuesta por la excelencia y la profundidad,
encomendando a tu oración los frutos de esta acción apostólica, recibe un
cordial saludo y no dudes en ponerte en contacto con nosotros para cualquier
duda.
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