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OMPRESS-GUATEMALA (2-2-12) El pasado 8 de enero fallecía
el misionero jesuita Miguel Ángel Goenaga, en la Enfermería del Liceo Javier de
Guatemala, a los 102 años, según informa el Provincial en Centroamérica, padre
Jesús M. Sariego.
El Padre Miguelito, como le decían sus feligreses en
Guatemala, nació en San Sebastián, Guipúzcoa, España el 10 de diciembre de
1909. Ya estudiante de Ingeniería Industrial, ingresó a la Compañía el 30 de
octubre de 1928 en Loyola, de donde salió al exilio a Tournai y Marneffe
(Bélgica) al ser suprimida la Compañía de Jesús por el gobierno de la República
Española para realizar sus estudios de Juniorado y Filosofía. Concluido el
Doctorado en Teología en Oña, fue destinado a diversos colegios en el País
Vasco y el año 1946 fue destinado a Centroamérica. Fue profesor del Colegio
Centroamérica de Granada y posteriormente del Seminario San José de la Montaña
en San Salvador. Desde 1972 fue destinado a Guatemala donde trabajó
incansablemente en el Colegio Loyola, y, sobre todo, en la Parroquia de La
Merced, hasta hace tres años, cuando, por motivos de salud, debió ser
trasladado a la enfermería del Liceo Javier.
Durante toda su vida, el padre Miguel fue hombre humilde y
afable en su trato con los demás. Tal vez lo que más llamaba la atención en su
persona era esa amabilidad llena de respeto con que sabía acercarse a las
personas y escucharles. Enemigo de crear o aumentar conflictos, no sólo era
educado y correcto, sino respetuoso y atento con los demás. Se acercaba a los
otros sin prejuicios, con gran cortesía y corrección. Por eso tantas personas
acudían a él para confesarse o escuchar un consejo. Vivió repartiendo
amabilidad y murió sin molestar a nadie.
“Quiera Dios que al tiempo que encomendamos en nuestras
oraciones en estos días a este nuestro hermano, el mayor de la Provincia, se
nos conceda ese don de una delicada caridad para saber tratar a las personas
con el amor y respeto como el padre Miguelito. Descanse en paz”.
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