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Frente a la pederastia, credibilidad y transparencia, por Federico Lombardi, portavoz Santa Sede |
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Escrito por Redactora
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sábado, 04 de febrero de 2012 |
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En estos años de
debates encendidos y de fuertes críticas a la Santa Sede y a la Iglesia es
absolutamente necesario tener firme el timón también en aguas agitadas e
–inspirándose con el Papa en los criterios evangélicos, de verdad y de rigor
moral– mostrar la firme voluntad de hacer resplandecer un testimonio coherente
de los valores anunciados. La cuestión es urgente en dos ámbitos que atraen una
gran atención del público: la cuestión de los abusos sexuales sobre menores y
la cuestión de la transparencia económico-financiera. 
En el primer campo, la línea trazada por el Papa y el empeño
desarrollado en diversas Iglesias locales duramente probadas por el escándalo,
han puesto en movimiento una serie cada vez más vasta de iniciativas de escucha
de las víctimas, de intervención de ayuda, de profundización de las causas, de
conciencia y prevención, por lo que se puede decir con confianza que estamos en
el camino justo.
El Congreso de los
próximos días en la Universidad Gregoriana de Roma – “Hacia la curación y la
renovación”– con la participación de representantes de más de cien Conferencias
episcopales y treinta Órdenes religiosas, y con la implementación de un Centro
internacional que proseguirá los impulsos, es prueba de ello. La Iglesia desea
hacer justicia, renovarse, ser capaz de ayudar a una sociedad y a un mundo en
el que los abusos sexuales se multiplican para combatir eficazmente esta plaga.
En el segundo campo,
la Santa Sede se está empeñando para introducir sus instituciones en el sistema
internacional de controles de las actividades económicas para la lucha contra
el reciclaje, el crimen organizado y el terrorismo. Diversas veces las instituciones
económicas vaticanas, en particular el Instituto para las Obras de Religión,
han sido acusadas injustamente: precisamente en estos días en un tribunal de
los Estados Unidos se concluyó, por ser totalmente infundada, también la
tercera de tres causas movidas contra el IOR en los años pasados. Y ahora, una
serie de nuevas normativas garantizará cada vez más eficazmente que las
actividades desarrolladas con la motivación del servicio de la Iglesia sean
totalmente transparentes y seguras.
El camino es largo y
difícil, pero la ruta es clara y la voluntad segura. De esto se obtendrá una
gran ventaja para testimoniar el Evangelio.
(Traducción de
María Fernanda Bernasconi – RV).
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Modificado el ( sábado, 04 de febrero de 2012 )
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