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OMPRESS-PARAGUAY (6-2-12) Uno de los problemas más graves
que sufre Paraguay es la distribución de la tierra. Está considerado como el
país de peor distribución de la tierra en América Latina. Según fuentes no
oficiales, 500 familias poseen el 90 por ciento de todas las tierras. Además,
un informe de la Comisión Verdad y Justicia señala que 7.851.295 hectáreas, el
19 por ciento del territorio nacional, fueron distribuidas de forma irregular
entre 1954 y el 2003.
La Conferencia Episcopal Paraguaya, CEP, ante esta
situación ha expresado su preocupación por la situación de tensión, conflicto y
conatos de violencia existente en el Alto Paraná, en la frontera con Brasil, en
relación con la propiedad y la tenencia de la tierra.
“El problema de la tierra y la necesidad de una Reforma
Agraria tendiente al Desarrollo Rural son de antigua data en el Paraguay y,
hasta el presente, no ha encontrado respuestas satisfactorias de las
instituciones responsables”, señalan desde la CEP. “La búsqueda y edificación
del bien común”, añaden “es responsabilidad de todas las personas y de todos
los actores sociales, pero es sobre todo competencia del Estado, porque el bien
común es la razón de ser de la autoridad política”.
Este conflicto por las tierras en la zona del Alto Paraná
refleja, según la CEP, “la confrontación de intereses de sectores particulares
que requieren de la decidida acción de las autoridades nacionales,
departamentales y municipales para la conciliación, la pacificación y la
búsqueda de soluciones justas y equitativas, enmarcadas en el ordenamiento
jurídico de la República”.
La CEP es consciente que el problema es complejo y la
solución demanda la acción coordinada de los Poderes del Estado para el logro
del bien común, en orden a la construcción de un Estado Social de Derecho, tal
como reza la constitución de Paraguay.
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