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«Mi pensamiento se
dirige en este momento a Sydney, donde avanzan a pleno ritmo los preparativos
para el gran encuentro que mantendré allí con los jóvenes de todo el mundo»,
anunció. Y con el saludo típico italiano, exclamó: «Arrivederci a Sydney!»
(«¡Nos vemos en Sydney!»).
Hablando en inglés,
añadió, consciente de que le escuchaban chicos y chicas desde Australia:
«Recemos por nuestros jóvenes, para que la Jornada Mundial de la Juventud sea
un momento de renovación espiritual profunda y duradera».
Los organizadores
consideran que Australia acogerá a unos 125.000 jóvenes procedentes del
extranjero para participar en esas jornadas, un número muy elevado si se tiene
en cuenta la distancia y el coste económico para los muchachos, que en buena
parte llegarán de América y Europa.
Pero, además,
Benedicto XVI elevó un grito exigiendo el final de la violencia en Irak, al
recordar al fallecido arzobispo caldeo de Mosul. El Papa rindió homenaje al
testimonio de vida cristiana de monseñor Paulos Faraj Rahho, de 65 años, cuyo
cuerpo sin vida apareció el pasado miércoles, después de llevar dos semanas
desaparecido. «Su hermoso testimonio de fidelidad a Cristo, a la Iglesia y a su
gente, a la que no quiso abandonar a pesar de las amenazas, me lleva a elevar
un fuerte y apremiante grito -exclamó el Papa -: ¡Basta de masacres, basta de
violencia, basta de odio en Irak!».
Al mismo tiempo, el
obispo de Roma hizo «un llamamiento al pueblo iraquí, que desde hace cinco años
carga con las consecuencias que ha provocado el desmantelamiento de su vida
civil y social: querido pueblo iraquí, ¡álzate y sé tú mismo, en primer lugar,
reconstruye tu vida nacional!», afirmó. «¡Que el camino hacia la paz en nombre
de Dios sea la reconciliación, el perdón, la justicia y el respeto de la
convivencia civil entre tribus, etnias, grupos religiosos!», concluyó.
Benedicto XVI
presidirá hoy en el Vaticano una misa en sufragio por monseñor Paulos Faraj
Rahho, que será transmitida por «Radio Vaticano» para que pueda ser seguida por
los cristianos iraquíes. (La Razón)
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