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Funeral por los rectores mayores de la congregación salesiana. Pascual Chavez pide
poner el anuncio de la Palabra en el centro de la misión. Los salesianos rigen
la principal de las catacumbas de Roma, en la vía Appia antigua. El 26 Capítulo General
de los salesianos concluye el sábado 12 de abril.
ANS. Roma.
En la segunda parte de
la mañana del sábado 5 de abril, los capitulares visitaron el complejo de las
Catacumbas de San Calixto, sobre la vía Appia antigua de Roma, donde celebraron
una Eucaristía en memoria de los Rectores Mayores difuntos.
La misa, presidida
por don Pascual Chávez, rodeado por los miembros del Consejo General, fue
celebrada en una zona adyacente al ingreso al complejo del cementerio, donde
también Tadeusz Rozmus, director de la comunidad de San Calixto, dirigió a los
presentes un saludo de bienvenida.
“Ya han pasado 120
años de la muerte de Don Bosco –dijo el Rector Mayor- y a lo largo de este
período, ocho sucesores han prolongado su presencia de fundador y padre. Cada
uno de ellos, en contextos históricos, sociales y eclesiales diversos, ha
contribuido a enriquecer el único carisma, desarrollando y promoviendo sus
potencialidades a través de su personal experiencia y sensibilidad, y su
diligente magisterio”.
Tras referirse
brevemente a las características de cada uno de sus predecesores, don Pascual
Chávez agregó: “Ahora, estoy aquí, noveno sucesor de Don Bosco, mínimo entre
tantos y comprometido a hacerme cada vez más semejante a él. He tenido la
fortuna de haber sido mandado a especializarme en Sagrada Escritura. Ha sido
una gracia que me ha ayudado en el pasado y me servirá todavía en el presente,
para la misión que he sido llamado a desempeñar: potenciar la renovación
espiritual de los hermanos y su identidad carismática”.
Confrontando los
desafíos enfrentados por las primeras comunidades cristianas y mirando los del
día de hoy, el Rector Mayor subrayó que los tiempos actuales exigen a los
salesianos un sólido y creíble testimonio evangélico y un nuevo modo de estar
en medio de los muchachos, creando verdaderas comunidades pastorales y
ofreciendo propuestas educativas y evangelizadoras de calidad, de modo que
ellos puedan encontrar y desarrollar toda la riqueza de valores que el Señor ha
puesto en sus corazones.
Comentando las
lecturas del día el Rector Mayor evidenció la manera en que los doce apóstoles,
luego de haber proveído a la asistencia de las comunidades en sus necesidades
más urgentes, volvieron a aquello que ‘no estaba bien descuidar’: “el anuncio
de la Palabra de Dios”. “Aquel modo de reaccionar, además de ser recuerdo de
los orígenes –citó don Pascual Chávez- sigue siendo norma de vida para quien
desea vivir como apóstol de Cristo. Los evangelizadores que ven en peligro los
resultados de su esfuerzo misionero de llevar el evangelio deben, por
consiguiente, volver a lo esencial”. “Recuperando –prosiguió- la oración y la
Palabra de Dios, los apóstoles ponen en el centro su misión y custodian la vida
común de los que les han sido confiados. Cualquier otro compromiso, por urgente
que pueda parecer, debe pasar a otras manos”.
“Fijemos juntos –dijo
también don Pascual Chávez- la mirada en Don Bosco padre, maestro y modelo,
para aprender en su escuela a armonizar cualidades y tendencias, sueños y
esperanzas, acciones e intenciones”. Al concluir su homilía el Rector Mayor
exhortó a los Salesianos a conocerlo (a Don Bosco) “a amarlo, a imitarlo, a
difundir el carisma”.
Durante la
celebración, animada en lo referente al canto y la liturgia por los salesianos
en formación de la comunidad de San Tarcisio, se hizo memoria de los Rectores
Mayores, en especial de don Ricceri, don Viganò y don Vecchi sepultados en los
terrenos de San Calixto.
Al final de la
celebración don Chávez entregó a seis salesianos coadjutores la Cruz “pro
Ecclesia et Pontifice” concedida a ellos por el mucho tiempo de servicio
prestado como guías en las catacumbas de San Calixto.
Durante la primera
parte de la tarde el Rector Mayor, los miembros de su Consejo y los salesianos
capitulares visitaron la cripta donde están sepultados los Rectores Mayores don
Ricceri, don Viganò y don Vecchi, para orar.
El texto íntegro de
la homilía del Rector Mayor se encuentra en la sección CG26 del sitio sdb.org
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