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Comunicado oficial de prensa:
El presidente Bush, en nombre de
todos los estadounidenses, dio la bienvenida al Santo Padre y le deseó un feliz
cumpleaños, y le agradeció la orientación espiritual y moral, que ofrece a toda
la humanidad. El Presidente desea al Papa el mayor de los éxitos en su Viaje
Apostólico y en su discurso en las Naciones Unidas, y expresó su agradecimiento
por la próxima visita del Papa a la "Zona Cero" de Nueva York.
Durante su reunión, el Santo Padre y
el Presidente dialogaron sobre una serie de temas de interés común a la Santa
Sede y los Estados Unidos de América, incluyendo consideraciones morales y
religiosas a los que ambas partes se han comprometido: el respeto de la
dignidad de la persona humana, la defensa y promoción de la vida, el matrimonio
y la familia, la educación de las generaciones futuras; los derechos humanos y
la libertad religiosa, el desarrollo sostenible y la lucha contra la pobreza y
las pandemias, especialmente en África. En relación a este último, el Santo
Padre se congratuló de las sustanciales contribuciones financieras que en este
ámbito promueven los EEUU.
Ambos –Bush y Benedicto XVI-
reafirmaron su total rechazo al terrorismo, así como a la manipulación de la
religión para justificar inmorales actos violentos contra inocentes. Asimismo,
se refirieron a la necesidad de encarar el terrorismo con los medios adecuados
que se derivan del respeto a la persona humana y sus derechos.
El Santo Padre y el Presidente Bush
dedicaron un tiempo considerable de sus conversaciones sobre Oriente Medio, en
particular acerca de la solución del conflicto israelí-palestino, en línea con la
visión de estos dos Estados que han de convivir con paz y seguridad, y en apoyo
mutuo a sus soberanías. También abordaron la independencia del Líbano, y su
preocupación por Irak y en particular por la precaria situación de las
comunidades cristianas de este país y en otras partes de la Región. El Santo Padre y el
Presidente Bush expresaron su esperanza de que se ponga fin a la violencia y
por una rápida y completa solución de las crisis que afligen a la Región.
El Santo Padre y el Presidente Bush también
examinaron la situación en América Latina, con referencia, entre otras
cuestiones, a los inmigrantes, y a la necesidad de una política coordinada en
materia de inmigración, en especial su trato humano y el bienestar de sus
familias.
[00605-02.01] [Texto original:
Inglés] TRADUCCIÓN DE TRABAJO DE ECCLESIA DIGITAL
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