ALERTAS INFORMATIVAS

Suscríbete ALERTAS


¿Acepta HTML?

Buena Nueva
Advertisement
Las claves definitivas del viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos de América y a la ONU Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 21
MaloBueno 
Escrito por Jesús de las Heras Muela - Director de ECCLESIA   
martes, 22 de abril de 2008

La sanación, la reconciliación, la libertad, los derechos humanos y la paz desde Cristo, nuestra esperanza.Image

 La pasada semana, en las vísperas de la visita apostólica de Benedicto XVI a Estados Unidos de América y a la sede de la ONU, trazamos diez claves de hermenéutica previa y de lectura preparatoria al viaje. Eran el contexto previsto de un periplo papal que ha acabado haciendo historia.

Aquellas claves se han visto confirmadas por la realidad del viaje, en que, además, el Santo Padre ha subrayado, ha concretado y ha testimoniado distintos mensajes, todos ellos vertebrados desde el lema de la visita, "Cristo, nuestra esperanza".  De aquí, que, a la hora de sintetizar estos seis intensos días, nos quedemos con cinco palabras, con cinco sustantivos: sanación, reconciliación, libertad, derechos humanos y paz.

El principal de sus viajes Image

 Y es que esta recién concluida visita apostólica de Benedicto XVI a Washington y a Nueva York ha sido no solo el principal de sus viajes hasta ahora realizados sino también uno de los principales hitos y acontecimientos de su ministerio petrino, que cumplía precisamente tres años en uno de los memorables días de este periplo en la Costa Este de los Estados Unidos de América.

Nuestra afirmación viene avalada por numerosos indicadores. El Santo Padre ha demostrado, una vez más, ser el Papa de la palabra y de las ideas, "un maestro maravilloso", como lo definía el cardenal George, arzobispo de Chicago y presidente de la Conferencia Episcopal Estadounidense. Quince han sido los largos, densos, interpeladores, hermosos y tan brillantes discursos del viaje, a los que hay sumar otras cuatro pequeñas alocuciones, la entrevista en el avión que le llevaba al país más importante de la tierra y dos notas oficiales de prensa. La opinión pública, a través de una cobertura amplia y en general acertada de los medios de comunicación, ha seguido con expectación y con satisfacción el periplo. Y quienes han participado directamente en él hablan del entusiasmo generado por Benedicto XVI, a quienes hemos podido observar cercano, humilde, participativo, contento y hasta pletórico y cuya figura y referente espiritual y moral ha crecido, sin duda, en la mente y en el corazón de los católicos y de otras tantas personas lejanas a nuestra fe.

 Benedicto XVI ha predicado el evangelio de la esperanza -"Cristo, nuestra esperanza" rezaba el lema de la visita apostólica-en Estados Unidos y en la sede de Naciones Unidas con la abundancia, la clarividencia, la valentía, la firmeza, la ternura y la coherencia que le caracterizan. Ha predicado con palabras -los citados y magníficos discursos-, con silencios y plegarias -ha hecho historia con su presencia orante y solidaria en la Zona Cero de Nueva York- y con gestos -sobre todo, en su audiencia a víctimas de abusos sexuales-, desarrollando de este modo un impagable servicio a la Iglesia y a la humanidad.
 

Curar las heridas, servir la reconciliaciónImage
 

 Ya nada será igual desde ahora en el firme compromiso eclesial por la erradicación de los deleznables y vergonzosos abusos sexuales a menores y, por ello, a su contribución a la curación y desaparición de esta lacra no solo en la Iglesia sino también en todos los ámbitos de la sociedad. Hasta en cuatro ocasiones se refirió expresamente Benedicto XVI a este "vergüenza", que, si bien, se refiere a una minoría de antiguos sacerdotes y religiosos, ha abochornado y condolido a entera comunidad eclesial.

 Benedicto XVI ha descendido también al "infierno" del odio y de la masacre de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Cerca de tres mil personas -de ellas, trescientos cuarenta bomberos y otro medio centenar de agentes de socorro y de protección civil- perecieron en aquella tragedia, que conmovió al mundo y mostró una nueva faz del misterio del mal, máxime cuando se perpetró usando blasfemamente el nombre de una religión.

 Con su presencia y oración en el cráter, en la base rocosa sobre la que se levantaban airosas y espléndidas las torres gemelas del World Trade Center, ha mostrado que ni el odio ni la venganza tienen la última palabra. Es el amor quien la tiene pues permite sanar, recomenzar y reconstruir desde los mismos cimientos de la destrucción y de la desolación.

 Este mensaje de esperanza lo ha sabido también transmitir el Papa en sus celebraciones con obispos, sacerdotes y consagrados, en sus encuentros con representantes de otras religiones, con sus visitas a la comunidad judía, en su vigilia de oración intercristiana y con su presencia festiva, samaritana y tan aleccionadora con muchachos minusválidos y con jóvenes y seminaristas, a quienes precisamente alertó sobre los efectos devastadores de las ideologías del mal: en su juventud el nazismo y ahora -aun cuando se disfracen de progreso, de liberación y de hallazgos de falsos paraísos-, el nihilismo y el relativismo.
 

El don y la responsabilidad de la libertadImage
 

 En sus primeras palabras en Washington, en los jardines de la Casa Blanca -era el día de su 81 cumpleaños-, Benedicto XVI elogió la sinceridad religiosidad pluriconfesional de los estadounidenses. Se trata de una religiosidad insertada y presente en la vida. Igualmente, el Santo Padre ponderó el aprecio y el servicio en favor de la libertad de la que siempre ha hecho gala este pueblo. La libertad es un don y, a su vez, una responsabilidad para usarla correctamente y para hacer el bien. Al tema de la libertad volvería Benedicto XVI en su homilía del domingo 20 de abril en el estadio nacional de los Yankees de Nueva York y en la vigilia previa con jóvenes y con seminaristas en los jardines del seminario San José de la ciudad de los rascielos.

 Otro momento especialmente significativo de la visita papal tenía lugar en la Universidad católica de Washington. En ella estaban representados los varios miles de instituciones de la Iglesia que trabajan en la educación, en el diálogo fe y razón. No hay contradicción -señaló el Papa- entre la verdad de la fe y la verdad de la razón, entre la verdad del Evangelio y la verdad de la ciencia.  No existen una ciencia y progreso verdaderos sin ética y sin moral. La religión ha de purificarse de adherencias impropias y la razón ha de ensancharse y perfeccionarse a través de las creencias religiosas.

 La vitalidad de la Iglesia norteamericana en el mundo de la educación es también expresión del gran crecimiento y enriquecimiento experimentado en ella en las últimas décadas, con beneméritos servicios y contribuciones en los campos de las migraciones y de la asistencia social y caritativa. La Iglesia estadounidense es una Iglesia viva, pujante, emergente, misionero, generosa, abierta a las necesidades de la catolicidad y de la humanidad.
 

La protección de los derechos humanosImage

 

 Asimismo y desde la fundamentación de los derechos humanos y su necesario entroncamiento en la ley natural, Benedicto XVI ha prestado un nuevo y extraordinario servicio a la paz a través, sobre todo, de su memorable discurso a la Asamblea General de Naciones Unidas el viernes 18 de abril. Ha sido el tercer Vicario de Cristo en la tierra en visitar la ONU. En 1965 lo hizo Pablo VI y en 1979 y en 1995, Juan Pablo II.

 La paz se basa en la justicia y en el respeto a los derechos -incluido, por supuesto, el derecho a la libertad religiosa, que es su sagrario- y a la dignidad inviolable de toda persona desde su concepción natural hasta su ocaso. Y ni la ley de las mayorías, ni el relativismo jurídico, ético y mediático, ni la potente maquinaria y estructuras de los Estados están por encima de los derechos humanos, que, en esta hora presente, han de ser protegidos, tutelados, promovidos y potenciados como presupuesto inexcusable para la paz y el desarrollo de los pueblos y de las personas, de todos los pueblos y de todas personas.

Comentarios
Añadir nuevo Buscar
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."




¿Te ha gustado el artículo? Compártelo....
Digg!Reddit!Del.icio.us!Google!Live!Facebook!Slashdot!Netscape!Technorati!StumbleUpon!Spurl!Wists!Simpy!Newsvine!Blinklist!Furl!Fark!Blogmarks!Yahoo!Smarking!Netvouz!Shadows!RawSugar!Ma.gnolia!PlugIM!Squidoo!BlogMemes!FeedMeLinks!BlinkBits!Tailrank!linkaGoGo!Free social bookmarking plugins and extensions for Joomla! websites! title=
Modificado el ( martes, 22 de abril de 2008 )
 
< Anterior   Siguiente >