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GÉNOVA, 18 May. 08 / 09:47 am (ACI).- Durante un masivo y festivo
encuentro con los jóvenes genoveses, en el marco de su visita a Génova (norte
de Italia), el Papa Benedicto XVI recordó que Jesús es el único amigo que nunca defrauda, e invitó nuevamente a
la participación masiva en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en Sydney.
“La bondad y la generosidad mantienen la verdadera juventud en los
corazones, a pesar de los años que pasan velozmente”, dijo el Santo Padre a
una multitud de jóvenes entusiastas reunidos en una lluviosa mañana en la Plaza
Matteotti.
“Si un joven descubre los verdaderos y grandes valores nunca envejece”;
pero para ello es necesario “no seguir
las modas que se queman en un instante, en una carrera frenética y aturdida”.
Benedicto
XVI insistió luego en la necesidad de acompañar su entusiasmo con
una sólida formación en la fe, “para
responder a las múltiples preguntas juveniles sobre la vida, la fe
cristiana y la Iglesia”, para “salir al paso de la aridez y del desierto del
alma, de las dependencias de mitos
llamativos y de las mentiras difundidas, de los lugares comunes del
pensamiento”; para “entrar en el centro de las cuestiones decisivas, debatidas
hoy sin una fe pensada y una razón
entrenada para percibir la verdad de los valores y presentarlos con sereno
rigor al que no tiene la luz de la fe”.
El Santo Padre
también destacó la formación como un medio “para ser misioneros valientes y alegres, equipados culturalmente
para anunciar a todos que Jesús es la razón suprema de la vida y de la
juventud”.
Durante el encuentro,
el Pontífice entregó el Evangelio a algunos jóvenes como signo de envío
misionero y destacó: “¡Id, queridísimos jóvenes, a vuestros ambientes de vida,
a vuestras parroquias, a los barrios más
difíciles, a las calles. Anunciad a Cristo Señor, esperanza del mundo!
Cuanto más el hombre se aleja de Dios, su Manantial, más se pierde a sí mismo,
la convivencia humana se vuelve difícil y la sociedad se desmorona. Permaneced
unidos entre vosotros, ayudaos a vivir y a crecer en la fe y en la vida
cristiana, para poder ser testigos valientes del Señor”.
“Unidos, pero no encerrados. Sed humildes, pero no pávidos. Sed sencillos,
pero no ingenuos. Sed reflexivos, pero no complicados. Dialogad con todos, pero
seguid siendo vosotros mismos”, describió el Papa.
El Papa concluyó
invitando a los jóvenes a permanecer en comunión con los sacerdotes y los
obispos. “Vosotros tenéis necesidad de ellos y ellos – todos nosotros – tenemos necesidad de vosotros”.
“Cada uno de
vosotros, queridos jóvenes, si permanece
unido a Cristo y a la Iglesia puede cumplir grandes cosas. Éste es el deseo
que os dejo como consigna. ¡Nos vemos en Sydney!”, dijo finalmente el
Pontífice.
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