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Lunes, 19 may (RV).- La Jornada Mundial de la Juventud es el evento juvenil
más grande del mundo y la próxima edición tendrá lugar en Sidney del 15 al - 20
de julio de 2008. A menos de dos meses para su celebración se están ultimando
todos los preparativos, entre ellos, el anuncio de los diez santos y beatos
ejemplares designados patrones de la Jornada Mundial de la Juventud Sydney
2008.
Como es tradición en cada Jornada Mundial de la Juventud,
los diez patrones fueron elegidos por los organizadores y aprobados por el
Vaticano. El artista australiano Richard de Stoop ha sido comisionado a crear
imágenes originales de ellos.
“Al momento de decidir quienes serían los patrones,
consideramos a quienes inspirarían a los jóvenes”, señaló el obispo Anthony
Fisher, coordinador de la JMJ08, quien tuvo el honor de anunciar los nombres de
los diez patrones: Nuestra señora de la Cruz del Sur, el Beato Pier Giorgio
Frassati, la Beata Mary MacKillop, san Pietro Chanel, el Beato Pietro To Rot,
la Beata Madre Teresa de Calcuta, santa Teresa de Lisiuex, santa María Goretti,
santa Faustina Kowalska, y el Siervo de Dios Juan Pablo II.
“No nos hemos limitado solamente a los santos, sino
también a aquellos que están en espera de llegar a serlo, y aquellos que han
tenido una influencia especial en la historia de Australia y Oceanía”,
prosiguió explicando el obispo australiano, instando a los jóvenes a conocer y
a rezar con estos patrones.
A continuación les ofrecemos las motivaciones de la
elección de estos diez patronos de la JMJ08:
Nuestra Señora de la Cruz del Sur: María es madre,
virgen, y ejemplo para todas las mujeres e incluso para los hombres, al dar su
‘sí’ a Dios. Es la patrona de Australia con el título de “ayuda de los
cristianos”, así como de la archidiócesis de Sydney cuya catedral está dedicada
a ella.
Beato Pier Giorgio Frassati (1901-1925). Este beato es
muy amado por los jóvenes por su activismo social, su amor por el deporte y su
humor. Muy joven, se opuso al fascismo, fundó un periódico y ayudó a los
necesitados. Murió de poliomielitis a los 24 años, todos los pobres a los que
ayudó asistieron a su funeral.
Beata Mary MacKillop (1842-1909). Es la primera beata
australiana, sierva de los pobres y de los analfabetos, fundo las hermanas de
San José. Fue beatificada por Juan Pablo II en 1995 en Sydney. Como herencia
dejó su generosidad y determinación a la hora de responder a los más
necesitados.
San Pietro Chanel (1803-1841). Era un cura misionero
francés martirizado en la isla Wallis y Futura. Al llegar a estos lugares se
dio cuenta de que las tribus eran caníbales, y que la religión que se practicaba
imponía el terror. Consiguió ganarse la confianza de los indígenas y por ellos
murió. Su cuerpo fue expuesto en Villa Maria en Sydney.
Beato Pietro To Rot (1912-1945). Era un hombre casado
nativo de Papua Nueva Guinea. Catequista brillante y padre de tres hijos, fue
torturado y asesinado con sólo 33 años “por razones de fe” en un campo de
concentración japonés durante la Segunda Guerra Mundial.
Beata Madre Teresa de Calcuta (1910-1997). El amor por
los pobres hizo que en 1950 fundara las Misioneras de la Caridad, para llevar
por todo el mundo la acción del amor que ella transmitía por todos los poros de
su piel.
Santa Teresa de Liseiux (1873-1897). Con 24 años, santa
Teresa ha sido la “doctora” más joven de la Iglesia, además de ser patrona de
Australia. Teresa veía en Dios a un padre, y en Él depositaba su plena
confianza.
Santa Maria Goretti (1890-1902). Era una joven italiana
que por defender su pureza de la amenaza de un amigo de familia fue asesinada
de forma brutal, perdonando a su asesino, quien se convirtió al cristianismo.
Él se sentó al lado de la madre el día de su beatificación.
Santa Faustina Kowalska (1905-1938). Esta joven polaca
consiguió vencer la negativa de sus padres para ingresar en un convento. Sólo
tras su muerte se supo que dialogaba con la Virgen y Jesús, escribiendo sus
conversaciones en un cuaderno. Su diario “Misericordia Divina”, es un clásico
de la espiritualidad moderna. Fue la primera en ser canonizada en el Tercer
Milenio.
Siervo de Dios Juan Pablo II (1920-2005). Al escuchar su
nombre todo el mundo esboza una sonrisa, y sobre todo los jóvenes. Mucho se
puede decir sobre él, pero no hace falta, su recuerdo sigue vivo en la memoria
de todos.
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