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VUESTRAS MANOS
¡He mirado vuestras manos tantas veces...! Son manos humanas... Dios hizo celestiales,
que dieron bendiciones a raudales,
repartiendo el perdón de Dios con creces.
Abiertas o cruzadas, fueron preces
implorando al Señor por tantos males
que azotan cada día a los mortales.
En custodia de carne a Dios ofreces.
Vuestras manos consagradas... Ungidas
esparcieron en tantas primaveras
por los campos de Dios su sementera.
Por vientos y soles hoy curtidas;
de apretar el arado... están cansadas.
¡¡Vuestras manos merecen ser besadas!!
VUESTROS LABIOS
Vuestros labios, absorto, he contemplado...
Del mensaje de Cristo pregoneros,
de la Buena Divina mensajeros.
¡¡Cuántos dones de Dios han pregonado!!
Con silbos amorosos han llamado
por difíciles sotos y senderos
a la oveja, en mortal despeñadero...
Labios, ay, de juglar enamorado.
Milagrosos han sido vuestros labios
en esa conversión del Pan y el Vino,
alimento y bebida del camino,
para pobres, ricos, torpes, sabios.
No dejéis de hablar de Dios mientras
viváis,
que Dios os premiará cuándo muráis.
VUESTRO CORAZÓN
Déjame que te mire el corazón,
hermano sacerdote, relicario
del Amor, de amor Sagrario
donde Cristo velando te encontró.
Corazón sacerdotal, que del dolor
humano, en los viernes de Calvario
del enfermo, del pobre y solitario,
en sus llagas puso bálsamo de amor.
No te canses, corazón, de dar amores,
que la tierra de amor está sedienta,
apagad con amor tantos rencores...
La tierra por el odio está sangrienta.
¡¡Si al Amor vuestra vida disteis toda,
BODAS DE AMOR SON ESTAS BODAS!!
Manuel
Agudo Gimena
Tomado de Iglesia en Jaén. 8 de junio de 2008
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