ESPAÑA EN
SÍDNEY
De fray Rosendo Salgado a los cinco mil peregrinos de estos días
Ni que decir
tiene que desde ayer, domingo 20 de julio, Sídney está más cerca, España de
Australia, a pesar de los más de dieciséis mil kilómetros de distancia
existentes… Lo español se ha puesto de moda en esa hermosa, austral y remota
tierra. Las antípodas se unen.

En torno a cinco peregrinos
españoles han participado estos días en la XXIII JMJ Sídney 2008. De ellos
diecisiete obispos, una par de centenares de sacerdotes, algunos matrimonios y
el resto –la intensísima mayoría- jóvenes de casi todas las diócesis españolas,
encabezadas por Madrid –lógico- con mil doscientos peregrinos.
La Villa Olímpica de Sídney ha
sido la sede principal de los jóvenes españoles, a quienes además se la ha
podido ver estos con frecuencia y con la inconfundible algarabía patria en los
lugares más emblemáticos de la ciudad como Opera House, Darling Harbour East,
la catedral, Domain… Muchos de ellos llegaron a Australia en la semana previa a
la JMJ y fueron acogidos por familias en Melbourne y en Canberra. A partir de
hoy, lunes 21 de julio, emprenden el camino de vuelta, excepto, por ejemplo, un
grupo de Albacete de una treintena de muchachos más su párroco que se van a
conocer la Barrera Coralina, uno de los reclamos naturales más hermosos y más
inéditos de Australia y de todo el mundo… ¡Qué suerte!
La misa de los españoles y fray Rosendo Salgado
El auditorio
del Hotel Westin de Sídney, en el corazón de la city en el llamado con siglas
CBD (Centro de Negocios) de la ciudad, acogió el sábado 19 de julio, a partir
de las nueve de la mañana, una multitudinaria misa. El local tiene aforo para 1.500
personas, dice un los rótulos de la sala. Los jóvenes españoles lo abarrotaron.
El cardenal Rouco Varela, presidente de la CEE y arzobispo de Madrid, presidió
la Eucaristía. Fue hermosa, participada, sentida. En ella, monseñor Rouco nos
recordó la historia misionera de la Iglesia española, el timbre de gloria y de
reto que esta realidad ha de suponer para todos nosotros, conscientes de que
hemos de dejar a las próximas generaciones un legado de responsabilidad y de
frutos como el hemos recibido.
Por razones
obvias –no de distancia geográfica sino del hecho de que Australia ha estado
siempre bajo la influencia británica-, apenas ha habido misioneros españoles en
este país-continente. Pero como no hay regla sin excepción, en el siglo XIX un
franciscano gallego evangelizó Melbourne, el sur mismo de Australia. A su
regreso a España, a su Galicia natal, se trajo semillas de eucalipto para
plantarlas en nuestro país… como él mismo plantó el Evangelio en esta gran y hermosa tierra austral del Espíritu
Santo. El fraile era natural de Tui y se llamaba fray Rosendo Salgado.
El Camino Neocatecumenal en Domain y el barrio español en
Darwin Harbour East
Presente ya
en más cien países y con un millón de seguidores, el Camino Neocatecumenal
nació en España, más concretamente en Madrid, en lo más castizo de Madrid. El
Camino Neocatecumenal, tras las JMJ, organiza todos los años, al día siguiente
de su clausura, una jornada de encuentro, de convivencia y de celebración. En
esta ocasión es en Domain, uno de los lugares más bellos de Sídney, sito en un
promontorio al aire libre que mira al
mar y al puerto, uno de los espacios verdes arbolados preferidos por los
habitantes de la ciudad y por los turistas. La jornada se prolonga desde las 12
hasta las 19 horas. En ella, Kilo Argüello, iniciador del Camino
Neocatecumenal, busca “recoger” los frutos vocacionales de la JMJ entre
cánticos, prédicas, plegarias, fiesta y celebración. Ojalá que sean muchos y
buenos los frutos de esta XXIII JMJ Sídney 2008.
La colonia española en Australia y
en Sídney es más bien escasa, pero con presencia y con señas propias de
identidad. Por ejemplo, hay un barrio, muy céntrico, al lado del Darling
Harbour East, frente a Chinatown, que se llama así, el barrio español, donde se halla el
Centro o la Casa de España en Sídney, un restaurante llamado “Don Quijote” y
hasta un bar de cervezas españolas… Dicen que hasta la tortilla de patata y la
paella valenciana se puede degustar en estos lares… No pregunté si también el
cocido madrileño y los callos… Pero si hasta ahora no se hacían, desde hoy
mismo se harán: Sídney se ha hermanado con Madrid.