Una nueva sede del movimiento cultural cristiano ha sido inaugurada oficialmente en Úbeda. Este
movimiento realiza una gran labor de concienciación solidaria en la sociedad
denunciando las estructuras injustas en las relaciones de los países del norte
con los del sur.
En sus actividades se proponen concienciar sobre el drama
que provoca el hambre, el paro y la esclavitud infantil que sufren tantas
personas en el tercer mundo. Fueron más de cien personas las que asistieron a
la inauguración de esta nueva sede de Úbeda, que se encuentra en la calle San
Cristóbal, número veinte. La nueva casa de cultura y solidaridad lleva el
nombre de Pepe Barrena. El acto de inauguración comenzó con una eucaristía
presidida por Rafael González, sacerdote diocesano de Valladolid, y
concelebrada por el padre jesuita Jesús Leáníz. A continuación tuvo lugar la
bendición del local. Posteriormente se realizó una presentación del sentido y
la necesidad de las casas cultura y solidaridad en la sociedad actual. Esta presentación
corrió a cargo de Juan Manuel González, que es el responsable de la
coordinadora permanente para el proyecto misionero del movimiento cultural
cristiano y de José Luís Bolívar, militante cristiano de Úbeda.
Objetivo
Según los responsables de esta asociación, «la nueva sede
del movimiento cultural cristiano en Úbeda pretende ser un punto de referencia
para plantearse con seriedad la militancia cristiana hoy, como modo de vida
solidario, que tenga en cuenta a los empobrecidos de la tierra». Desde el
movimiento cultural cristiano se afirma que «en pleno siglo veintiuno, cuando
la vida humana está siendo salvajemente atacada por diversos factores, desde
las casas de cultura y solidaridad se trabaja para transmitir a la sociedad el
mensaje de esperanza que recibimos de nuestra madre la
Iglesia».
Entre los peligros de que amenazan a la vida y dignidad humana, desde este
movimiento enumeran el hambre, el paro, la esclavitud infantil, las guerras, el
aborto y la eutanasia. El movimiento cultural cristiano pretende analizar estos
grandes problemas de la humanidad desde sus causas y no sólo desde los hechos,
para poder contribuir de esta manera a generar una cultura solidaria frente a
esta cultura de muerte que, según estos militantes cristianos, «nos quiere
imponer salvajemente».
Denominación
La nueva casa de cultura y solidaridad de Úbeda recibe el
nombre de Pepe Barrera en homenaje a José López Barrera, educador que dedicó su
vida a plantear la solidaridad entre los que le rodeaban. Fue uno de los
impulsores del movimiento cultural cristiano en la ciudad de Úbeda. Desde este
movimiento se destaca que Pepe Barrera fue «esposo, padre de familia, educador
y militante comprometido con la humanidad por fe en Jesucristo y en nadie más».
Hablando de su semblanza, sus amigos destacan de él que fue «un hombre sensible,
que escuchaba y hablaba poco con las palabras, pero que hablaba con la vida.
Fue un amante incansable de la verdad, abierto y flexible. Nunca se creía con
derecho de nada. Para él la persona tenía un valor sagrado, en cada ser humano
veía a Dios. Pepe conoció el movimiento cultural cristiano y se entregó
plenamente a formar militantes cristianos desde la conversión a Cristo que se
comprometan en la transformación del mundo por amor a Cristo, la
Iglesia
y los pobres». Desde este movimiento destacan unas palabras de Pepe Barrena en
las que se resume toda su tarea a favor de los pobres: «hay que crear
grupos de amigos, asociaciones solidarias que se planteen la lucha por la justicia
para poder empezar a pensar en un posible cambio en la sociedad y en los
corazones de las gentes».