INTERVENCIÓN EN EL SÍNODO DE JOSÉ ALBERTO SERRANO ANTÓN, I.E.M.E., Obispo de Hwange (ZIMBABUE)
Escrito por Ecclesia Digital
lunes, 20 de octubre de 2008
Este misionero es natural de Aragón
La mayor parte de la población de Zimbabwe
está compuesta por no cristianos. El 10% de la población es católico mientras
que el otro 30% pertenece a otras iglesias cristianas, sobre todo a grupos
pentecostales e iglesias sincretistas o africanas independientes. Casi el 60 %
de la población practica la religión tradicional.
Entre los católicos, no todos practican con
regularidad la fe y el número de familias católicas es aún muy bajo - con
frecuencia encontramos familias cuyos miembros pertenecen a diferentes iglesias
y allí practican su fe - y estamos viviendo un éxodo de católicos quienes, por
diferentes motivos como enfermedades, matrimonios mixtos, amistades,
necesidades emotivas, un descontento religioso, problemas financieros, etc.
adhieren temporal o definitivamente a otras iglesias o grupos religiosos.
La inestabilidad actual de la situación
sociopolítico y económica se repercute en la vida de la Iglesia dejando lugar
al egoísmo, y hasta al odio y la violencia entre los miembros de una misma
parroquia en cuanto están afiliados a partidos políticos opuestos.
En esta compleja situación, el mandamiento
del Señor, "id pues, y haced discípulos a todas las gentes" (Mt 28,
19) suena actual y lleno de desafíos. ¿Qué debemos hacer? ¿Qué nos está
pidiendo el Señor?. ¿Cómo presentar su Palabra de manera adecuada a la luz de
las condiciones actuales?.
Quisiera simplemente mencionar algunos puntos
que considero esenciales para nuestra proclamación de la Palabra.
1. Necesidad de una sólida formación bíblica
a todos los niveles, subrayando la necesidad de instruir a los laicos.
2. La utilización de los medios de
comunicación y de las modernas tecnologías como instrumentos sea para aprender
que para proclamar la Palabra de Dios. No debemos olvidar, por el contrario,
utilizar aún más, los métodos tradicionales de comunicación, que son todavía
eficaces y valiosos, como la música, el teatro y la danza.
3. La importancia de las pequeñas comunidades
cristianas como lugar en las que la Palabra de Dios se proclama, venera y vive;
está ganando terreno una dedicación seria a la causa de la justicia y la paz;
es posible alcanzar la reconciliación y el perdón recíproco "hoy tan
necesarios"; la Palabra de Dios deviene inculturada; la Iglesia es vivida
como una familia, la familia de Dios, y se torna autosuficiente en el
desarrollo del ministerio y en la misión. La parroquia, puese hace cada vez más
dinámica y se vive como una comunidad entre las comunidades o una familia
ampliada.
4. Necesidad de Biblias; como así también de
soportes y recursos simples pero sólidos, en las diferentes lenguas, que puedan
ayudar a nuestra gente en el camino de formación hacia un encuentro personal
cada vez más profundo con Cristo.
5. Necesidad de casas de espiritualidad -
casas para ejercicios espirituales - donde la Palabra de Dios se medite en
oración y en silencio.
6. Necesitamos también sostener a la
Federación Bíblica católica en su compromiso y en su tarea de llevar a la
práctica la Constitución Dei Verbum.