A continuación encontrará
un mensaje del Rev. P. Masawe SJ, Moderador de los Superiores Jesuitas
de África y Madagascar (JESAM), para recordar que el día primero de diciembre
de 2008 es el Día Mundial del SIDA
En sus
énfasis en la importancia del liderazgo en la lucha contra el
SIDA, el P. Masawe reafirma que la pandemia es una máxima prioridad para
los Jesuitas de la Asistencia de África, quienes tienen una excepcional
contribución que ofrecer, incluso si el compromiso de otros actores en la lucha
pudiera desvanecerse.
Mensaje para el Día mundial del SIDA, el 1
Diciembre 2008 A todos los Jesuitas de
África y Madagascar
Queridos compañeros y amigos en el Señor:
Este año de 2008,
el 1 de diciembre marca por vigésima vez el día mundial del SIDA. El tema es: Liderazgo, bajo el eslogan Parar el SIDA: Mantén la promesa.
En veinte años se
han encontrado caminos significativos, con medicamentos que prolongan la vida,
más fondos para la prevención y el tratamiento, un mayor conocimiento y
apertura y menos estigmas. Un desarrollo así puede hacer pensar a algunos si es
el SIDA – entre todas las necesidades urgentes a las que se enfrenta África –
la que merece una atención privilegiada.
Las estadísticas
de las Naciones Unidas para 2008, dejan poco espacio para la duda. El SIDA
sigue siendo la causa más importante de muerte en un Continente que alberga a
22 millones de sero-positivos o sea dos tercios de un total de 33 millones. En
el mundo en vías de desarrollo, aunque hay un mayor acceso a terapia
antirretroviral, esto significa que muere menos gente; pero el tratamiento
llega a menos de un tercio de los contaminados. El número de los huérfanos del
SIDA se ha incrementado y sus miles de necesidades apenas son paliadas.
Millones de personas en África están aún sumergidas en la miseria y la
ignorancia que las coloca a un nivel alto para contraer el VIH. Se necesita
mucha dedicación para erradicar la pandemia. Sin embargo, ¿porqué dedicar energía,
recursos y experiencia para lo que parece ser un problema más entre muchos
otros?
Un profesor, que
imparte cursos sobre el SIDA a religiosos y seminaristas, escribe: Tengo la sensación de que la cuestión del
VIH-SIDA está teniendo cada vez menos importancia entre los estudiantes al
igual que en la sociedad. Esto realmente me preocupa. No sé si es mi propia
impresión personal o tiene algo que ver con la realidad. Según la
experiencia de AJAN, ésta es la realidad. En las casas de formación de
Jesuitas, algunos se interrogan y desean saber si el SIDA merece ya tanta
atención (y una red especial para tratarlo) porque ya no es una emergencia.
Al crear el AJAN en el 2002, los
Superiores de África y Madagascar (JESAM) dejaron muy claro que la pandemia es
una urgencia para la Compañía de Jesús en África, con la creencia firme de que
los Jesuitas tienen que prestar una contribución especial para luchar contra el
VIH y el SIDA. AJAN es una respuesta altamente flexible, y como todos nuestros
ministerios importantes, el compromiso es a largo plazo. Incluso cuando los
intereses cambian y los recursos se agotan; la Compañía de Jesús está
comprometida en el enfrentamiento con el SIDA hasta que ya no exista.
Ya se está
haciendo mucho trabajo en los casi 30 países subsaharianos a través de África.
Coordinados y financiados por AJAN, los Jesuitas están proporcionando liderazgo
en las comunidades, colegios y universidades, en parroquias y familias; apoyo
integral y cuidado pastoral; educación para huérfanos; abogacía para conseguir
acceso universal a los tratamientos; una educación moral como base sólida de
prevención; investigación social, cultural y teológica. Tratamiento, buena
nutrición, ayuda pastoral y apoyo están lejos de ser asequibles para muchos que
lo necesitan.
No estamos llamados a copiar y mucho menos a
competir, sino más bien a:
·Acompañar con
caridad a los más vulnerables y olvidados
·Mejorar las
respuestas al VIH y SIDA en África en extensión, calidad y profundidad
·Educar en todos
los campos para que África esté mejor equipada en la erradicación del SIDA
·Asegurar
liderazgo de visión, innovación, acción
·Aportar fe, vida
y esperanza
Mantener un
compromiso fuerte de educación es crucial. La Nueva Visión Apostólica de la Asistencia de
África subraya que una buena educación a
todos los niveles (primario, secundario, terciario, en nuestros centros
sociales y espirituales, y en nuestras parroquias) es la condición sine qua non
para cualquier desarrollo sostenible y duradero de África y la manera verdadera
de cómo África podría tratar los muchos problemas que presenta la globalización
hoy día, entre ellos la pandemia del SIDA
Al tomar el
liderazgo en la lucha contra el SIDA, AJAN camina en las huellas de sus patronos:
la beata Anuarite, quien consagró su vida religiosa a la educación hasta su
martirio hace 44 años; San Luís Gonzaga, quien era estudiante en el Colegio
Romano cuando se preocupó por las víctimas de la plaga en el duro invierno de
1591.
Es bueno concluir
este mensaje con las prudentes palabras de nuestros antepasados: Dejad que vuestro corazón atesore lo que
tengo que decir… y viviréis; adquiriréis sabiduría, adquiriréis comprensión (Proverbios
4,4-5) y continuad liderando y manteniendo la promesa.