Escrito por Jesús de las Heras Muela - Director de ECCLESIA
viernes, 05 de diciembre de 2008
8 de diciembre: La Inmaculada
Concepción, el más bello nombre
El lunes 8 de
diciembre, es una de las fiestas cristianas más hermosas del año. Hoy
celebramos la Inmaculada Concepción de María. Es la fiesta de la Purísima, de
la Concebida, de la Sin Pecado, el más bello título, el más hermoso privilegio,
el más extraordinario don de Dios a una criatura humana.
Es la fiesta de Dios y la fiesta del género humano.
PorqueDios quiso para sí y para una
humanidad que uno de nosotros, que una de nosotros, fuese Inmaculada -libre de
mancha y de pecado- en su concepción y durante toda su vida. Ella es María de
Nazaret, ella es la Madre de Jesucristo, la Madre de la Iglesia, mi Madre, tu
Madre, nuestra Madre.
Este dogma y gracia de la Inmaculada Concepción de María es
quizás el misterio mariano que más y
mejor ha calado en el corazónde nuestro
pueblo cristiano. Basta abrir los ojos y contemplar el arte esplendoroso en
pintura y en talla dedicado a la Concepción de María, objeto también de
bellísimas creaciones literarias y poéticas. Basta comprobar también el fervor
y el amor que esta fiesta de hoy concita en celebraciones sentidas,
multitudinarias y llenas de gozo, de fiesta y de esperanza.
Y por eso el pueblo fiel le canta: “¡Eres más pura que el
sol, las estrellas que ocultan los mares! Ella sola entre tantos mortales del
pecado de Adán se libro. ¡Salve, salve, cantad a María: Qué más pura que tú
solo Dios! Y en el cielo una voz repetía: ¡más que tú,solo Dios, solo Dios!”.
El significado y contenido de la fiesta de hoy, la
Inmaculada Concepción, queda espléndidamente expresado en las oraciones y
textos que nos ofrece la liturgia de la Iglesia. Así, en el prefacio de la misa
de hoy, rezamos; "Por que preservaste a la Virgen María de toda mancha de pecado
original; para que en la plenitud de la gracia fuese digna madre de tu hijo y
comienzo e imagen de la Iglesia, esposa de Cristo, llena de juventud y de
limpia hermosura. Purísima había de ser, Señor, la Virgen que nos diera al
Cordero inocente que quita el pecado del mundo. Purísima la que, entre todos
los hombres, es abogada de gracia y ejemplo de santidad".
El don inmenso, pues, de la Inmaculada Concepción tiene como
tres razones y causas: ser la digna morada de Jesucristo, mostrarnos el plan de
salvación de Dios -en previsión de la muerte redentora de su Hijo- y la precisa
colaboración a él e indicarnos la necesidad de combatir y de alejar de nosotros
el pecado. Para testimoniar la grandeza y la pureza del Amor de Dios y un día
nos presentemos ante El limpios de nuestras culpas.
Buen día de la Inmaculada, amigos. Buenos días del amor
de Dios en María, el orgullo del género humano. A Ella, patrona de España desde
mitad del siglo XVIII, le encomendamos nuestra nación y a todas las personas e
instituciones que llevan su nombre y están puestas bajo su patronazgo. Buenos
días.