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El cardenal Rouco afirma que "si las familias de Madrid y de Pozuelo hubieran rezado el Rosario, no habría ocurrido lo del pasado fin de semana" MISA DE LA REAL ESCLAVITUD DE SANTA MARÍA LA REAL DE LA ALMUDENA Redacción de Análisis Digital - 09/09/2009 El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, apeló ayer a los remedios sencillos para los males de nuestro tiempo y recordó que la esclavitud es cerrarse al amor y a la Verdad de Cristo. En su homilía el cardenal invitó a todas las familias a rezar juntos y a abrirse al amor fecundo de la Virgen. En concreto, hizo referencia a los dramáticos acontecimientos vividos este fin de semana en Pozuelo de Alarcón y propuso un remedio sencillo: "rezar todos los días en familia el Rosario de la Virgen"

El cardenal arzobispo de Madrid afirmó en su homilía con motivo de la misa de la Real Esclavitud de Santa María la Real de la Almudena, que "en las familias debería haber una renovación mariana profunda", y se preguntó: "¿Qué pasaría si las familias de Madrid y Pozuelo de Alarcón rezasen todos los días el Rosario de la Virgen?". "Estoy seguro de que no hubiera ocurrido -dijo- lo que pasó el fin de semana pasado". "Los remedios son más sencillos de lo que parecen para los males que vivimos", explicó. "Claro que los remedios sencillos piden almas y corazones sencillos. De algún modo que saben ser esclavos del amor de la Virgen y del amor de Cristo", apostilló.
Con respecto a la devoción Mariana señaló que “el nacimiento de María es el que celebramos hoy y el comienzo de una historia nueva, que es la nuestra, la de Europa, la de España, la de Madrid, esas raíces marianas, cristianas de la historia”. “Abramos un paréntesis: Todo el mundo se pregunta qué pasa con nuestros jóvenes, nuestras familias, qué pasa con España, con Europa, con la violencia, ruptura de los aspectos más elementales de la forma y de la relación entre hombre y mujer, abortos masivos..., etc".
El cardenal Rouco señaló que si hubieran nacidos todos los niños que han sido abortados en Europa desde que comienzan las legislaciones pro-abortistas a comienzos de los años 70 del pasado siglo, tendríamos en Europa más de cincuenta millones de jóvenes de los que tenemos y se preguntó, "¿Cuántos problemas hubieran quedado resueltos con esos cincuenta millones de jóvenes que han sido llevados a la muerte, sociedades y personas que habían perdido el camino de la Verdad y del Amor de Cristo iniciado el día en que nació María Santísima, la madre del Señor?”.
Vivir la alegría de la Virgen
En su homilía, el cardenal Rouco recordó también que debemos vivir la alegría de la Virgen y contemplar el misterio de su nacimiento. "Con Ella comienza el capítulo nuevo de la historia del hombre", recordó.
"La maldad lleva a la infelicidad", alertó e invitó a todos los fieles a estar abiertos a la Verdad y al amor de Dios como estuvo María.
"El hombre necesitaba la cercanía de Dios y la Virgen María fue decisiva. Hoy celebramos el nacimiento de María y no podemos ignorar las raíces marianas de Europa", afirmó.
El arzobispo de Madrid también se refirió a la próxima Jornada Mundial de la Juventud 2011 y al lema del encuentro: "edificados y arraigados a Cristo, firmes en la fe" y señaló que todos esperamos con alegría este momento."La Virgen de la Almudena nació para Madrid y Madrid para la Virgen", recordó.
Finalmente el cardenal Rouco pidió a la Virgen que nos prepare para la intensa y próxima JMJ 2011 y para que la Virgen María venga a nuestro encuentro, se acerque a las familias y sea consuelo y esperanza ahora y siempre.
Terminada la celebración, el cardenal recibió la medalla de Congregante de Honor como Hermano Mayor Protector, y firmará en el libro de Reyes y Obispos, que data del año 1640. A continuación bendijo las medallas de los nuevos congregantes y, acompañado por los presbíteros asistentes y la Junta de Gobierno, se dirigió al altar de nuestra Madre y Patrona de la Almudena, para incensar la Imagen y hacer una ofrenda floral, mientras se cantó el himno en honor a la Patrona.
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